23 de diciembre 2008 - 00:00

La elección en Bs. As. puede mover el gabinete

Los bonaerenses Sergio Massa y Florencio Randazzo, que ayer acompañaron a Cristina de Kirchner en Olivos, podrían ser parte de los enroques de gabinete.
Los bonaerenses Sergio Massa y Florencio Randazzo, que ayer acompañaron a Cristina de Kirchner en Olivos, podrían ser parte de los enroques de gabinete.
La determinación del Gobierno de Cristina de Kirchner por ganar las elecciones legislativas de 2009, al menos en la provincia de Buenos Aires, anticipa un recambio de gabinete para el año próximo. En la Casa Rosada ya admiten que el jefe de Ministros, Sergio Massa, y hasta el mismísimo Néstor Kirchner podrían ser candidatos para los comicios del año próximo. Y ya hay anotados para cubrir el puesto que dejaría vacante el intendente de Tigre en uso de licencia.
Aunque el kirchnerismo confía en que el PJ santafesino mantendrá la tregua que logró Kirchner al liberarle a Carlos Reutemann el camino para controlar el consejo provincial, el ex gobernador debe cerrar con Agustín Rossi como cabeza de lista de candidatos a diputado por esa provincia.
Santa Fe, además de ser uno de los cuatro distritos electorales más importantes del país, es clave por varios motivos: es una de las ocho provincias que eligen senadores -la Cámara alta se renueva por tercios- y el distrito de un posible competidor presidencial en 2011, Hermes Binner.
El matrimonio Kirchner quiere premiar a Rossi con la renovación de su banca y de la jefatura del bloque. Este diputado rosarino, ingeniero de profesión, viene invicto en cuanto a votaciones desde 2005. Pero en caso de que la interna santafesina del peronismo relegue a Rossi del Congreso, el matrimonio Kirchner le tiene reservado el Ministerio del Interior que hoy ocupa Florencio Randazzo. De concretarse la candidatura legislativa de Massa, en el Ejecutivo especulan con que Randazzo podría ocupar el cargo de jefe de Ministros y Rossi, de buen diálogo con los gobernadores a partir de la ingeniería que aplica en cada votación en Diputados para recibir apoyo de los legisladores que responden a los mandatarios provinciales, el Ministerio del Interior.
Quedaría vacante entonces el puesto de jefe de bancada kirchnerista en Diputados, un lugar que por orden sucesorio podría recaer en el bonaerense José María Díaz Bancalari, actual vicepresidente del bloque FpV. Díaz Bancalari viene de dejar la presidencia del PJ provincia de Buenos Aires en manos de Alberto Balestrini, y su distrito recuperaría así un cargo de peso en el Parlamento nacional.
El problema es que la bancada kirchnerista está en plena ebullición, con fuga de diputados motorizada por el díscolo Felipe Solá y el peronista cobista Enrique Thomas. La figura de Díaz Bancalari, identificado con el duhaldismo, podría acelerar la descomposición del bloque que actualmente conduce Rossi.
Solá había empezado el año sentado muy cerca de Rossi, en el sector derecho del recinto, aunque la última discusión parlamentaria del año lo encontró ocupando una banca en la banda izquierda, junto a los diputados radicales, como el líder de los díscolos que también dejaron el Frente para la Victoria.
Algo similar ocurrió con el ex aliado kirchnerista Miguel Bonasso, quien se reveló al veto presidencial a la Ley de Glaciares y debió mudarse de sección. Luego de quebrar todo tipo de cercanía al FpV, Bonasso hizo sus maletas y fue a sentarse junto al jefe del Espacio Sí, Eduardo Macaluse, quien lo apoyó con el tema de los glaciares, y se ofreció gustoso a recibirlo en sus pagos, lejos de Rossi. La diputada Marta Velarde también dejó el kirchnerismo, pero en un movimiento más brusco, se pasó sin escalas a las filas de la Coalición Cívica, grupo que lidera Adrián Pérez.

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