25 de marzo 2009 - 00:00

La falta de recursos congela el polémico escudo de Bush

 Washington - Legisladores y altos mandos militares de Estados Unidos estudian amplios recortes al presupuesto destinado al escudo antimisiles en Europa del Este -actualmente, de unos u$s 10.000 millones al año- a raíz de la crisis financiera.
El general de la Marina James Cartwright, vicepresidente del Comando Conjunto, destacó la importancia de conectar los actuales sistemas de alerta de misiles del país y sostuvo que Washington ya no puede permitirse financiar armas diseñadas para contrarrestar una sola amenaza, en clara referencia a las ambiciones nucleares de Irán. Un giro que, de concretarse, será saludado por Rusia, que recela del proyecto.
Cartwright afirmó el lunes ante una conferencia de defensa que la debacle económica mundial está forzando al Pentágono a tomar «duras decisiones» acerca de los programas de armas que puede seguir financiando.

Riki Ellison, quien encabeza la Alianza de Apoyo a la Defensa Misilística, indicó el mes pasado que la Casa Blanca había pedido al Pentágono un recorte de cerca de u$s 2.000 millones, cerca del 20%, en sus gastos de defensa antiproyectiles dirigido al presupuesto fiscal de 2010.
Dada la desaceleración económica, Cartwright afirmó que los servicios de las FF.AA. deberían rabajar de manera más cercana con sus aliados. «En tiempos duros para la economía, ¿comprarías algo que hace una sola cosa bien o algo que hace cientos de cosas bien?», preguntó Cartwright en la conferencia. En el futuro, las amenazas para EE.UU. provendrán de lugares desconocidos, por lo que conviene fortalecer los sensores y comandos de control, agregó Cartwright.
A pesar de estas declaraciones, siete legisladores escribieron al secretario de Defensa, Robert Gates, para destacar la amenaza de la proliferación de 3.000 misiles alrededor del mundo, fuera de aquellos presentes en Rusia, China y los aliados estadounidenses
El presidente Barack Obama sugirió que su país no tendría la necesidad de desplegar el escudo antimisiles en Europa del Este si Rusia pudiera ayudar a evitar que Irán desarrolle armas de largo alcance. El Kremlin se opone firmemente al plan, impulsado por el ex presidente George W. Bush, de poner diez misiles interceptores en Polonia, con apoyo de un avanzado radar en la República Checa.
Agencias Reuters y AFP

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