- ámbito
- Edición Impresa
La fascinante belleza de los océanos con prodigiosa técnica
«Océanos» es otra fascinante obra de Jacques Perrin, el creador de «Microcosmos», ahora internándose en las profundidades de medio planeta con un arsenal de cámaras y accesorios fabricados ex profeso.
Dos motivos de fascinación tiene esta obra, ambos muy relacionados: la pródiga belleza de los mares, con peces rarísimos, medusas gigantes, crustáceos coloridos, bichos graciosos o elegantes, enormes mamíferos, tormentas, etc., y el prodigio de la técnica usada para registrar todo eso minuciosamente, con cámaras y accesorios fabricados ex profeso, cosa de dejarlo a uno con la boca abierta, total no le va a entrar agua.
Responsable principal, Jacques Perrin, veterano actor, productor (baste citar «Cinema Paradiso») y defensor y difusor de esos seres con quienes compartimos el planeta, y a los que impunemente solemos aplastar o comer sin lástima alguna. Creador de los celebrados «Microcosmos» y «Nómades del viento» («Le peuple migrateur»), sobre seres minúsculos y aves migratorias, así como de dos joyitas que acá nunca se estrenaron, «Le peuple singe», sobre los monos, e «Himalaya», Perrin dedica años enteros, y fortunas, a cada obra, con equipos de biólogos y de fabricantes de óptica.
Se dice que para «Océanos» gastó varios millones de euros. Es probable. Y están todos en pantalla. Como para dar una idea, hizo fabricar en Suiza cámaras de alta definición para captar todos los tonos de azul, un torpedo con cámara para acompañar a los velocísimos atunes y delfines, una grúa de cabeza giroestabilizadora para filmar el mayor oleaje sin marearnos, minihelicópteros portando filmadoras para seguir ballenas, un aparato de propulsión eléctrica para travellings submarinos, otro capaz de registrar sin interrupciones una foca dentro y fuera del agua, cajas hidrodinámicas para proteger las cámaras, un microscopio digital para registrar el interior de una gota. etcétera.
Todo esto seguramente estará en los bonus de una próxima edición dvd o blu-ray, como la de «Nómades del viento», pero la inmensidad y belleza de los mares registrados, sobre todo los tropicales y polares, es algo digno de ver en pantalla grande. Cuanto más grande, mejor. Participantes, entre otros, Jacques Clozaud y Luc Drion, que ya habían trabajado en «Nómades», Philippe Ros, supervisor de registros digitales de «Home», el músico Bruno Coulais, de «Microcosmos». Bellísima también la música, sólo de tanto en tanto interrumpida por algún comentario explicativo.
Pequeña y necesaria aclaración, todo es hermoso, pero a veces también dramático: los peces grandes se siguen comiendo a los chicos, y los arponeros japoneses siguen haciendo desastre, con un sadismo digno de una cinta amarillista de Gualterio Giacopetti. Hace años ya los denunció el pionero Jacques-Yves Cousteau en algunos capítulos de su recordada serie televisiva. A propósito, ¿qué se habrán hecho sus largos «El mundo silencioso», «El mundo sin sol», y sobre todo «Viaje al fin del mundo», parcialmente filmado en la Antártida Argentina? ¿También son especies en desaparición, o ya se perdieron definitivamente?


Dejá tu comentario