3 de noviembre 2009 - 00:00

La historia del auto en Japón

La historia del auto en Japón
En 1898 ingresó en Japón el primer automóvil, un Panhard et Levassor francés. Aunque la producción de automóviles japoneses se inició a mediados de la década de 1900 con una gran variedad de desafíos, la historia de su verdadero desarrollo se escribió después de la Segunda Guerra Mundial. Toyota ha decidido mostrar el desarrollo del automóvil de una forma peculiar en Nagoya. Su museo, a diferencia de la mayoría de los creados por las otras marcas de automóviles, muestra la evolución del mismo exhibiendo varios vehículos de distintas marcas.

Creado en abril de 1989, en abril de 1999 se inauguró un anexo como conmemoración de los 10 años de la apertura del museo. En el mismo se destaca un pabellón creado con los autos de historietas más representativos, entre los cuales se distingue el auto original de Meteoro.

La creación del automóvil luce modelos emblemáticos, como una réplica exacta del triciclo de Karl Benz, considerado el creador del automóvil junto con Gottlieb Daimler, hoy unidos con la marca Mercedes-Benz.

El auto eléctrico es noticia en estos días con el Nissan Leaf, que será el primer vehículo eléctrico construido a gran escala (más de 150.000 unidades anuales); sin embargo, es sorprendente observar al norteamericano Baker eléctrico de 1902. Desarrollaba una velocidad de 40 kilómetros por hora y lograba una autonomía de 80 kilómetros.

Es interesante ver los primeros Ford y Chevrolet fabricados en Japón. Ford comenzó a fabricar el modelo T en la ciudad de Yokohama en 1925. Se exhibe el Modelo A de fabricación japonesa de 1929. En 1927, Chevrolet comenzó a fabricar autos en Osaka y de ellos se muestra un Phaeton de 1931.

Existen otras rarezas en el museo de Toyota, como un modelo de Renault fabricado en Japón por la marca Hino. En 1953 se realizó un acuerdo para fabricar autos de la compañía francesa. Se puede ver el Hino Renault PA62 de 1962. También, vehículos especiales japoneses como el Fuji Model 5A de tres ruedas, de 1955.

Por último, no falta el primer auto construido por Toyota, el Toyoda AA de 1936, y rarezas como el Peugeot Bébé, creado por Ettore Bugatti.

Además, muestra la evolución de los modelos japoneses, y tiene sectores especiales para los deportivos y para los autos más emblemáticos y representativos.

Sin dudas, si viaja a Nagoya y le gustan los automóviles tiene un museo que no puede dejar de visitar.

(*) Enviado especial a Nagoya

Dejá tu comentario