7 de octubre 2011 - 00:00

La hora de la verdad

Alejandro Sabella empieza su camino en las eliminatorias con un equipo lógico y un clásico esquema 4-4-2. Como todos, sueña con poder tener al mejor Messi, al del Barcelona.
Alejandro Sabella empieza su camino en las eliminatorias con un equipo lógico y un clásico esquema 4-4-2. Como todos, sueña con poder tener al mejor Messi, al del Barcelona.
Después de la decepción en la Copa América, que le costó el puesto a Sergio Batista, la Selección (ahora con Alejandro Sabella) empieza las eliminatorias rumbo al Mundial 2014 en Brasil.

Una eliminatoria que a primera vista parece sencilla porque se clasifican cuatro selecciones entre nueve y una quinta juega un repechaje con los de América del Norte. Además, no está Brasil, que se clasificó directamente por ser el organizador.

Sin embargo, este torneo continental de 16 fechas nunca fue sencillo para la Selección argentina, que en los últimos tiempos descendió en el ranking de FIFA y ahora está en el décimo puesto, cuando por más de una década estuvo entre los cinco mejores.

Lionel Messi expresó a su llegada: «Estamos cansados de fracasos, es hora de empezar a lograr cosas». El mejor jugador del mundo dijo lo que muchos futboleros argentinos están pensando, a pesar de que esta noche el estadio de River esté completo.

Alejandro Sabella duda en la táctica, entre un 4-4-2, que parece que al final va a ser el que va a usar, o un 5-3-2, tomando más precauciones defensivas ante un Chile que, por el contrario, apuesta al buen juego y al ataque, aunque tiene la baja fundamental de Alexis Sánchez.

Borghi pondrá a Jorge Valdivia y a Matías Fernández como doble enganche y a Mauricio Pinilla y a Humberto Suazo como delanteros.

En la Selección argentina, Lionel Messi tendrá libertad para moverse por todo el ataque y contará con socios como José Sosa y Ángel Di María, según se recueste a la derecha o a la izquierda. En esos movimientos y la presencia en el área de Gonzalo Higuaín apuesta Sabella sus cartas ofensivas. También en las proyecciones de Pablo Zabaleta y Marcos Rojo, que tendrán que ser medidas debido a la cantidad de jugadores ofensivos que pone en la cancha Chile.

La Selección empieza el largo camino al Mundial 2014 y espera que sea con éxito.