5 de abril 2010 - 00:00

La Iglesia cerró filas con el Papa en su fecha más sagrada

Antes de que Benedicto XVI diera su mensaje Urbi et Orbi («a la ciudad y al mundo»), el decano de los cardenales de la Iglesia, Angelo Sodano, le brindó una inusual manifestación de respaldo público (izquierda). Luego, el Papa llamó a una renovación espiritual ante la «crisis profunda» que atraviesa la humanidad (derecha).
Antes de que Benedicto XVI diera su mensaje Urbi et Orbi («a la ciudad y al mundo»), el decano de los cardenales de la Iglesia, Angelo Sodano, le brindó una inusual manifestación de respaldo público (izquierda). Luego, el Papa llamó a una renovación espiritual ante la «crisis profunda» que atraviesa la humanidad (derecha).
Ciudad del Vaticano - El papa Benedicto XVI, sometido a críticas en las últimas semanas debido a la ola de revelaciones de casos de pederastia por parte de sacerdotes, recibió ayer un contundente respaldo de la jerarquía católica y de los fieles que se congregaron en San Pedro para la misa de Pascua de Resurrección. Fuera de todo protocolo, el decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano, expresó la solidaridad unánime de los prelados con el Papa desde el mismo balcón de la Basílica, en la apertura de la celebración más importante del año para los católicos.

Sodano le expresó al papa Joseph Ratzinger: «El pueblo de Dios está contigo» y «no se deja impresionar por las habladurías del momento».

Inédito

«Contigo los cardenales, tus colaboradores de la Curia Romana. Contigo los colegas obispos dispersados en el mundo, que guían las 3.000 circunscripciones eclesiásticas del planeta. Están en particular contigo en estos días los 400.000 sacerdotes que sirven generosamente al pueblo de Dios», afirmó el veterano Sodano, jefe del cuerpo de cardenales, en un inédito uso de la palabra antes de la misa pascual en San Pedro.

El influyente purpurado, ex secretario de Estado del Vaticano (titular de RR.EE.) entre 1991 y 2006 y nuncio apostólico en Chile en los 80, retomó el término «habladurías», empleado el domingo anterior por el Papa cuando había declarado que Dios «daba el coraje para no dejarse intimidar por las habladurías».

Mientras surgen casi a diario denuncias que señalan al menos complicidad con casos de pederastia de parte de importantes obispos en diferentes diócesis del mundo, el Papa resultó acusado por influyentes medios de comunicación y especialistas de haber cerrado los ojos ante los abusos cometidos por sacerdotes cuando era arzobispo de Munich, Alemania, e inclusive durante los 25 años que ejerció el cargo de prefecto de la Doctrina de la Fe, una de las sillas más influyentes del Vaticano, antes de ser elegido pontífice en 2005.

Al pronunciar la tradicional bendición «Urbi et Orbi» («a la ciudad y al mundo») desde el balcón de la basílica de San Pedro, ante miles de peregrinos provenientes de todo el mundo, el Papa no hizo referencia a los casos de pederastia pero se refirió a la crisis «profunda» que atraviesa la humanidad.

En su mensaje, el Papa condenó el «recrudecimiento» del narcotráfico en América Latina y el Caribe y pidió solidaridad para las poblaciones de Haití y Chile tras los devastadores terremotos de inicios del año.

«Que la Pascua de Cristo represente, para aquellos países latinoamericanos y del Caribe que sufren un peligroso recrudecimiento de los crímenes relacionados con el narcotráfico, la victoria de la convivencia pacífica y del respeto del bien común», pidió.

África

El Papa mencionó luego los conflictos en África, en particular Congo, Guinea y Nigeria, y condenó las «persecuciones de cristianos» en Pakistán e Irak. Ratzinger concluyó la ceremonia con la bendición pascual en 65 lenguas, entre ellas arameo y latín.

Durante la Semana Santa que conmemora la muerte y resurrección de Cristo, los medios de prensa de la Santa Sede, LOsservatore Romano y Radio Vaticano, hicieron públicos mensajes de apoyo al Papa y condenaron «la campaña de propaganda vulgar» contra la mayor autoridad de los católicos.

Varios cardenales italianos dieron entrevistas ayer a la prensa en las que reconocen el papel severo de Benedicto XVI frente a la pedofilia. «Se trata de pretextos para lanzar una campaña contra el Papa», aseguró el cardenal Angelo Scola, patriarca de Venecia. «Benedicto XVI ha sido el que más ha hecho para limpiar las porquerías dentro de la Iglesia y hasta se ha expuesto en primera persona para ello», aseguró Scola en una entrevista a la televisión pública RAI.

El escritor estadounidense católico George Weigel, biógrafo del fallecido Juan Pablo II, sostuvo por su parte que «poderosas fuerzas» desataron «una guerra cultural» con el fin de destruir las enseñanzas morales de la Iglesia.

En la plaza vaticana tampoco faltaron las muestras de solidaridad con Benedicto XVI. Bajo una persistente llovizna y en medio de paraguas de todos los colores, el fiel alemán Edgard Meier denunció que «los periodistas han ampliado el asunto (de la pederastia), porque en la realidad no es un fenómeno tan considerable», comentó. Su comentario coincidió con las expresiones más repetidas entre los asistentes a la misa.

Agencias EFE, DPA y ANSA

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