30 de julio 2015 - 00:00

La Justicia acelera y pone la lupa en todo el sector eléctrico

Dilma Rousseff
Dilma Rousseff
Río de Janeiro - El arresto del presidente de la empresa Eletronuclear, Othon Luiz Pinheiro da Silva, puso al sector eléctrico brasileño en la mira del Ministerio Público y la Policía Federal, que sospechan que el gigante estatal Eletrobras, de la que depende aquella y otros 14 entes, ha sido escenario de una trama de corrupción similar a la de Petrobras.

Así, mientras todos los contratos del sector atómico brasileño eran puestos bajo la lupa de la Justicia, en un nuevo desastre político para el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, el diario O Globo informó ayer que Eletrobras y quince filiales son investigadas además por el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) y la auditora estadounidense Hogan Lovells.

Un día después de la detención por el supuesto cobro de coimas del "padre" del plan atómico brasileño, la Policía Federal comenzó ayer a investigar presuntas irregularidades en los contratos para la construcción de submarinos, uno atómico, firmados como parte de un plan de defensa acordado con Francia.

Un centenar de policías requisaron oficinas de empresas públicas y privadas en Río de Janeiro, San Pablo y Brasilia, de donde obtuvieron documentos sobre el programa de submarinos a cargo de la Marina.

Pereira da Silva está preso desde el martes por el presunto cobró sobornos por 1,4 millón de dólares de parte de una empresa constructora.

Ese aparente cohecho estuvo ligado a la construcción de la central atómica de Angra III iniciada en 2009, luego de que el proyecto fuera archivado por más de veinte años.

En una masiva redada realizada en 23 estados, fue detenido el martes, entre otros, el titular de la filial brasileña de la empresa ítalo-argentina Techint, Ricardo Ourique Marques, quien fue liberado después de declarar.

Fuentes ligadas a la investigación informaron a agencias y medios brasileños que la saga de la corrupción en Eletronuclear se prolonga hasta la fabricación de submarinos y otros emprendimientos militares.

En 2008 los entonces presidentes Luiz Inácio Lula da Silva, brasileño, y Nicolas Sarkozy, francés, anunciaron en Brasilia un "acuerdo estratégico de defensa" que contemplaba la compra de aviones y embarcaciones francesas. Y en 2009 fue firmado un contrato por 6.700 millones de euros para la construcción de 5 submarinos, 4 convencionales tipo "Escorpio" y uno atómico, éste último con la previsión de ser concluido en 2025. Los navíos, uno de los cuales ya comenzó a ser montado, son fabricados en un astillero de Itaguaí, en el litoral atlántico de Río de Janeiro, bajo la órbita de la Marina.

Agencias ANSA, Reuters y DPA, y Ámbito Financiero

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