28 de marzo 2014 - 00:00

La maldición “amarilla”

Nicolás Blandi festeja su gol. San Lorenzo ganaba en la altura de Quito, pero Independiente del Valle le empató con un insólito penal.
Nicolás Blandi festeja su gol. San Lorenzo ganaba en la altura de Quito, pero Independiente del Valle le empató con un insólito penal.
Un insólito penal cobrado por el inefable árbitro paraguayo Carlos Amarilla cuando iban cuatro minutos de tiempo adicional le privó a San Lorenzo de llevarse un triunfo de la altura de Quito. La pena se la cobró a Emanuel Más y le permitió a Sarnoza poner el empate, que Independiente del Valle quizá mereció, pero no de esta manera.

San Lorenzo ganaba desde los 13 minutos del segundo tiempo por un cabezazo de Nicolás Blandi, ante un centro de Correa y una mala salida del arquero Azcona.

Edgardo Bauza había hecho un planteo inteligente juntando las líneas para que no gastaran demasiado oxígeno y retuvo a sus laterales para que no se mandaran al ataque.

Independiente del Valle demostró que es un equipo muy modesto, primero en la poca cantidad de seguidores (había 2.500 espectadores en el gigantesco estadio Atahualpa y 700 de ellos eran de San Lorenzo) y después en la falta de ideas de su mitad de campo.

Con este empate, el grupo quedó comprimido con Botafogo con 7 puntos, Unión Española 6 (los dos con un partido menos); San Lorenzo e Independiente del Valle 5.

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