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La mancha petrolera tocó tierra y avizoran un escenario aún peor
El petróleo emergente arde en el Golfo de México, mientras la mancha avanza hacia la costa. British Petroleum comenzó la instalación de una gigantesca plataforma de acero para contener el fluido, pero responsables de la firma dudan de su efectividad.
Las primeras manchas de crudo en tierra se detectaron en las playas de la isla Freemason, en el extremo sur de las Chandeleur, según el Comando Unificado que conforman Guardia Costera, British Petroleum (BP) y las autoridades federales y estaduales que trabajan para frenar el derrame.
En este contexto, un alto funcionario de la petrolera británica BP admitió en el Congreso de Estados Unidos que del géiser submarino en el Golfo de México podrían fluir hasta 60.000 barriles de petróleo por día, diez veces más de lo estimado hasta ayer, informó The New York Time en su sitio on line.
En la sesión a puertas cerradas en el Congreso, David Rainey, vicepresidente de BP para el Golfo de México, dijo que la empresa está utilizando varios sistemas para frenar la pérdida a 1.500 metros bajo el mar.
«Hemos escuchado por parte de BP, Halliburton y Transocean (otras petroleras) una serie de escenarios peores sin, en cambio, existir las mejores soluciones», puntualizó el diputado Edward Markey, demócrata por Massachusetts y presidente de la Subcomisión de Energía y Medio Ambiente de la Cámara de Representantes.
Sobre la mancha en las playas de Freemason, David Mosley, vocero de la Guardia Costera, afirmó que se trata de una capa fina y agregó que el manto grueso de crudo está a unos 16 kilómetros de la costa.
La Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA, por su sigla en inglés) sostiene que el petróleo podría llegar a las costas de Alabama y Florida en dos o tres días. Por lo demás, BP inició los preparativos para colocar una enorme caja de acero y cemento encima de las fugas del oleoducto que escupe unos 800.000 litros diarios de petróleo al mar en la zona del Golfo de México.
La caja tiene una tubería en la parte superior a través de la que se bombearía el petróleo hacia un barco en la superficie, con capacidad para acumular hasta 128.000 barriles de crudo (20,4 millones de litros). De funcionar el sistema, la caja podría recolectar hasta un 85 por ciento del vertido tóxico, según BP.
La estructura rectangular blanca de algo más de doce metros de altura se instalará a 1.500 metros de profundidad con la ayuda de una grúa y un robot submarino dirigido mediante control remoto.
La caja contenedora llegó a la zona tras una lenta travesía que arrancó la pasada medianoche en las costas de Luisiana y terminó por la mañana a 80 kilómetros en alta mar, en el lugar donde se encontraba la plataforma operada por BP que se hundió el 22 de abril, tras la explosión dos días antes en la que habían muerto 11 trabajadores.
«No sabemos con certeza si el equipo funcionará», reconoció el martes Bill Salvin, un portavoz de BP.
Por su parte, la directora del Servicio de Guardacostas de EE.UU., la contraalmirante Mary Landry, trató de rebajar las expectativas al señalar que aunque todo el mundo espera que la caja funcione, «hay que recordar que el sistema contenedor es el primero de este tipo que se deposita a 1.500 metros de profundidad».
El Gobierno de EE.UU. aprobó también el desplazamiento de 17.500 miembros de la Guardia Nacional a Luisiana, Alabama, Mississippi y Florida, los estados amenazados por el derrame.
Agencias EFE, ANSA, AFP y DPA


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