- ámbito
- Edición Impresa
La marea roja del chavismo vino con toque verde oliva
No hay que escarbar demasiado para encontrar la «clave» militar. De los 23 gobernadores electos y reelectos, 11 son militares y, de ellos, dos son exministros de Defensa; uno, expresidente de la Asamblea Nacional; otro, exvicepresidente de la República; y otro, excanciller.
«Es más, dos de ellos son exgenerales en jefe con mando de tropa, como Henry Rangel Silva, que ganó en el estado Trujillo con 62 puntos de ventaja; o Carlos Mata Figueroa, triunfador en Nueva Esparta», dijo a este diario Alfredo Maldonado, editor de Analítica Venezuela.
Otro Rangel, el exgeneral Francisco Rangel Gómez, se consagró por tercera vez gobernador del sureño estado Bolívar con un resultado ajustadísimo: a menos de un punto de diferencia con el opositor Andrés Velásquez, que reclama aún la impugnación de la votación.
«El PSUV nunca va a entregar esa gobernación», dijo a Ámbito Financiero, desde Caracas, el analista y encuestador Jesús Seguías (Datacorp). «Bolívar es un estado clave: tiene radicadas allí a las industrias básicas del acero, hierro y aluminio (Sidor, entre ellas), y las represas hidroeléctricas que abastecen a toda Venezuela, pero además geográficamente es inentregable, por ser fronterizo con Brasil, Guayana y Colombia», añadió.
El esquema de once gobernaciones «verde-oliva» se correspondería (y complementaría) con la unción de Nicolás Maduro como sucesor de Chávez. Maduro, hasta hace pocos días canciller, carece de perfil militar. Y de injerencia entre los uniformados.
Sí, en cambio, la tiene Diosdado Cabello, actual presidente de la Asamblea Legislativa, exmilitar, y «eterno» postulante en la sucesión chavista, que no pudo calificar esta vez ni para la línea de largada. «Cabello no tiene estro político y peca de exceso de pragmatismo», dice Seguías. Por eso, para esta etapa de transición Chávez habría optado por un «componedor» político, con algún manejo diplomático como Maduro, apuntalado a su vez por los gobernadores de extracción militar.
Lo de la gobernabilidad no es sólo el imponderable más peligroso para el caso de que se prolongue el tratamiento anticáncer de Hugo Chávez en Cuba (y no asuma la presidencia el 10 de enero y se llame a nuevas elecciones). La gobernabilidad también podría afectar al mismo Chávez, si retornase a Miraflores repuesto y gozando de excelente salud. Baste mirar esta cifra: un 46,06%. Es la abstención registrada en las elecciones del domingo pasado (en el proceso regional anterior fue del 35%). «Significa que hay un porcentaje importante de personas, casi la mitad, que no tiene misiones que agradecer ni viviendas populares construidas aceleradamente que esperar del chavismo», explica Alfredo Maldonado.
Los analistas además indican que otro factor desestabilizante se agregará sin duda en 2013. Es la crisis económica ya perfilada después de un año de gastos excesivos en campaña electoral. Y allí es donde, según el investigador y encuestador Jesús Seguías, aparecería el esquema de conducción copiado de Cuba. «Nicolás Maduro no tiene el liderazgo necesario para cohesionar al chavismo en momentos de crisis», dice. «Por eso, no
debería descartarse que Hugo Chávez, si se repone de su última intervención quirúrgica, regresase a Venezuela para instalarse en el estado Barinas» (donde nació y donde ganó la gobernación su hermano Adán).
Desde allí, desde el oráculo de Barinas, Hugo podría retener la conducción espiritual. «Tal como hoy sucede en Cuba con la conducción de Raúl Castro, que tiene el aval y guiño de Fidel».
Falta un último factor o ingrediente: la oportunidad temporal. A menos de tres semanas de la toma de posesión para el nuevo mandato presidencial, y con el reloj del cáncer que corre incierto y a destiempo, el chavismo ya bajó los flaps para aterrizar en la próxima elección. Y no es la de alcaldes, prevista para el 14 de abril, sino hoy por hoy la cada vez más probable nueva votación presidencial. «Sería para febrero o marzo: cuanto antes, el chavismo debe aprovechar
el impacto de su triunfo electoral en 20 gobernaciones», termina Seguías.

Dejá tu comentario