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La mediación de Lula terminó antes de nacer
Luiz Inácio Lula da Silva y Shimon Peres, presidentes de Brasil e Israel, ayer en Jerusalén. El latinoamericano obtuvo un recibimiento cordial, pero sus coqueteos con Irán lo inhabilitan para ensayar una mediación en Medio Oriente.
«Brasil quiere, modestamente, ayudar a obtener resultados diferentes» en las negociaciones de paz, afirmó Lula durante su intervención ante la Kneset (parlamento). El mandatario, que considera que el actual modelo de negociación -liderado por Estados Unidos y secundado por la Unión Europea, Rusia y la Organización de Naciones Unidas (ONU)- demostró que carece de eficacia, postuló la necesidad de que haya una «ampliación de los interlocutores». «¿No será el caso de que las Naciones Unidas, renovadas, con mayor legitimidad, asuman un papel más activo en la búsqueda de la paz?», se preguntó.
En otro tramo de su discurso, que duró 16 minutos, Lula cuestionó la instalación por parte de Israel, anunciada la semana pasada, de 1.600 viviendas en el Este de Jerusalén, en una zona de mayoría palestina (ver aparte). «Asistimos a la paralización de las negociaciones (entre israelíes y palestinos) y vemos iniciativas unilaterales que las dificultan, como el anuncio de la construcción de residencias en Jerusalén», castigó a sus anfitriones el brasileño.
Objetivo
El fin de la visita de Lula a la convulsionada región era de postular a Brasil como mediador, pero su intención naufragó por su posición ambigua sobre el plan nuclear iraní, sospechado de tener fines bélicos.
En un marco de cordialidad, el primer ministro Benjamín Netanyahu objetó el acercamiento de Brasil a la República Islámica e instó al Gobierno de Lula a oponerse al «armamentismo» del régimen teocrático, porque «ellos (los iraníes) adoran la muerte» mientras «ustedes (los brasileños) adoran la vida».
También el presidente de la Kneset, Reuven Rivlin, fustigó directamente a Lula: «Desarrollar relaciones con Irán no contribuye a la paz mundial, le pido que se una a los países que ya aceptaron la importancia de las sanciones», señaló.
El asesor de Lula para asuntos internacionales, Marco Aurélio García, dijo que es equivocado aplicar nuevas sanciones a Irán y recomendó que a ese país, que Lula visitará en mayo, desempeñe algún papel en el diálogo por la paz en Medio Oriente.
No obstante, en su discurso de ayer en el Parlamento israelí, Lula se pronunció categóricamente contra la proliferación de armamento nuclear. «América Latina y el Caribe es una zona libre de armas de destrucción masiva y en mi país hay una prohibición constitucional de producir armamento nuclear; nos gustaría que el ejemplo de nuestro continente pudiera ser seguido en otras partes del mundo», subrayó.
Israel es una potencia nuclear y no acepta ser colocado en pie de igualdad con Irán en torno a un eventual desarme.
Otro revés para el ex líder sindical fue el boicot del canciller Avigdor Lieberman a su ponencia en el Parlamento debido a la negativa del mandatario brasileño a visitar la tumba del fundador del sionismo, Teodoro Herzl.
La cancelación es todavía más irritante para los israelíes si se tiene en cuenta que sí visitará mañana en Ramalá el sepulcro del histórico dirigente palestino Yaser Arafat, en la que depositará una ofrenda floral.
Molestia
Ayer a la mañana, mientras Lula mantenía un encuentro privado con el jefe de Estado israelí, Shimon Peres, el jefe de protocolo del Ministerio de Exteriores, Yitzhak Eldan, preguntó una vez más a su par brasileño, George Prata, si el presidente había cambiado de opinión respecto al asunto, a lo que Prata respondió con un firme «no», informó el diario Jerusalem Post. «Eldan quedó claramente molesto», indicó el medio, que añadió que preguntado por un periodista sobre por qué Lula visitará la tumba de Arafat y no la de Herzl, Prata contestó: «Tendrán que preguntarle al presidente».
Al iniciar ayer la primera visita de un presidente brasileño a Israel -el único antecedente es el viaje a Tierra Santa del emperador Pedro II, en 1876- Lula había sido recibido por el Peres. Además de «agradecer» la «contribución» brasileña en el conflicto entre Israel y la Autoridad Palestina (AP), una mera formalidad, Peres se refirió a la posición de Lula ante el programa nuclear de Teherán y afirmó que «para nosotros está claro, sin duda alguna, que Irán está fabricando armas nucleares para exterminio masivo y no para fin pacífico».
Lula se trasladará hoy a la AP y se encontrará con el primer ministro palestino, Salam Fayad, y el presidente, Mahmud Abás (Abu Mazen), en Belén.
Agencias ANSA, DPA, Reuters y AFP

