El sistema eléctrico registró en abril un crecimiento interanual de la demanda del 7,7%, impulsado principalmente por temperaturas superiores a las habituales y por una mayor utilización residencial de la energía. Sin embargo, detrás de esa recuperación también quedó expuesta una de las principales distorsiones estructurales del sector: los usuarios residenciales con subsidios continúan pagando apenas una fracción del costo real de la electricidad.
La demanda eléctrica creció 7,7% en abril, mientras persiste una fuerte dependencia de los subsidios
Un informe privado reveló que la demanda eléctrica creció 7,7% en abril, mientras los usuarios subsidiados cubren apenas el 32% del costo real de la energía.
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Pese a la recomposición tarifaria implementada durante los últimos meses, el informe advierte que persiste una importante diferencia entre el costo real de la energía y lo que pagan los hogares subsidiados.
Los datos surgen del informe Monitor Eléctrico Abril 2026, elaborado por RICSA AlyC, que analiza la evolución de la demanda, la oferta, los precios y los subsidios dentro del Mercado Eléctrico Mayorista.
El calor impulsó el consumo en todo el país
Durante abril, la demanda eléctrica alcanzó los 10.578 GWh, lo que representó un incremento interanual del 7,7%. El informe atribuye buena parte de ese crecimiento a las temperaturas registradas en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde la media fue de 19,7 grados, 1,3 grados por encima de abril de 2025 y 1,8 grados superior al promedio histórico.
La expansión del consumo fue generalizada en todas las regiones del país. El mayor crecimiento se observó en el Noreste argentino, con una suba del 17,2%, seguido por el Litoral y la Patagonia, ambos con incrementos del 10,9%. En el Gran Buenos Aires, que concentra el mayor volumen de consumo eléctrico nacional, la demanda aumentó 6,1%.
El segmento residencial continuó siendo el principal componente de la demanda, representando el 42% del consumo total del sistema.
Cómo respondió el sistema ante el desplome de la generación nuclear
Uno de los datos más relevantes del informe fue la fuerte caída de la generación nuclear.
Durante abril, la producción proveniente de centrales nucleares se redujo 51,9% respecto del mismo mes del año pasado, pasando de 898 GWh a apenas 432 GWh. Esa disminución obligó al sistema a compensar un faltante de 466 GWh mediante otras fuentes de generación.
La principal respuesta provino de las centrales térmicas, cuya generación aumentó 13,3%, incorporando 721 GWh adicionales. También creció la producción hidráulica, que aportó 172 GWh más que un año atrás. Las importaciones eléctricas tuvieron una participación menor, aunque aumentaron desde 10 GWh hasta 165 GWh.
Según el reporte, este reacomodamiento permitió sostener el abastecimiento sin mayores sobresaltos pese a la pérdida temporal de generación nuclear.
Renovables: la solar lideró el crecimiento
Las energías renovables mantuvieron una participación relevante dentro de la matriz eléctrica.
Considerando también la generación hidroeléctrica de gran escala, las renovables aportaron el 39,5% de toda la generación local durante abril. La energía solar fue la fuente que más creció, con un incremento interanual del 20,8%, mientras que la eólica continuó mostrando elevados factores de utilización y representó el 13,6% de la generación total del sistema.
Las renovables no convencionales aportaron más de 2.100 GWh durante el mes y cubrieron el 20,5% de la demanda eléctrica nacional.
Suben los costos y avanza la recomposición tarifaria
El informe también muestra que continúa el proceso de actualización de precios mayoristas de la energía.
El precio spot promedio se ubicó en u$s72,8 por MWh, con una suba interanual del 8%, mientras que el precio estacional de referencia alcanzó los $86.929 por MWh, acumulando un incremento del 36,4% en pesos frente a abril de 2025.
Al mismo tiempo, el costo marginal de operación (CMO) trepó hasta u$s86,2 por MWh, reflejando mayores costos dentro del sistema.
La brecha de subsidios sigue siendo elevada
Pese a la recomposición tarifaria implementada durante los últimos meses, el informe advierte que persiste una importante diferencia entre el costo real de la energía y lo que pagan los hogares subsidiados.
Según los cálculos de RICSA, un usuario residencial con subsidio cubre actualmente apenas el 32% del costo real de la energía eléctrica. El 68% restante continúa siendo financiado por el sistema mediante subsidios.
Mientras el costo real de la energía residencial alcanza los $116.062 por MWh, un usuario subsidiado paga alrededor de $37.693 por MWh. En contraste, los usuarios sin subsidios cubren cerca del 93% del costo total del servicio.
Para los analistas, esta situación muestra que, aunque el Gobierno avanzó con aumentos tarifarios y una reducción gradual de las transferencias estatales, la normalización del sistema eléctrico todavía enfrenta desafíos relevantes en materia de subsidios y sostenibilidad financiera.






