19 de mayo 2010 - 00:00

La movida dejó a Brasil en una posición incómoda

Luiz Inácio Lula da Silva pretendió presentar su mediación en Teherán como un resonante éxito, pero la gélida reacción de las potencias occidentales causó ayer en su Gobierno un notorio malestar.
Luiz Inácio Lula da Silva pretendió presentar su mediación en Teherán como un resonante éxito, pero la gélida reacción de las potencias occidentales causó ayer en su Gobierno un notorio malestar.
Nueva York y Brasilia - La decisión de Barack Obama de intentar avanzar con nuevas sanciones a Irán y de ignorar el esfuerzo brasileño y turco materializado el lunes con un acuerdo sobre transferencia de uranio para su enriquecimiento en un tercer país dejó ayer en una posición incómoda al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

Funcionarios occidentales y fuentes diplomáticas dejaron flotante la duda de si la diplomacia brasileña actuó con ingenuidad o si, por el contrario, lanzó un desafío a Washington al permitirle a Irán ganar tiempo para evitar las sanciones.

«El acuerdo (de Teherán) reproduce lo que en gran parte el presidente Obama le escribió a Lula en una carta tres semanas atrás. Obama le escribió a Lula por un acuerdo para evitar las sanciones», dijo a la TV Bandeirantes el asesor especial en política internacional del presidente, Marco Aurélio García.

El funcionario dijo no saber si a Obama «le gustó» el acuerdo de transferencia de combustible nuclear, pero defendió al mandatario al señalar que «el escepticismo que ahora existe es para tapar la parálisis que había. La prensa critica a Obama por no haber hecho lo que Lula hizo. La negociación era llevada adelante por personas que estaban jugando en contra. No querían la negociación», sostuvo vehemente.

Mientras, el canciller brasileño, Celso Amorim, indicó que «los puntos esenciales fueron cumplidos».

En declaraciones realizadas en Madrid, donde acompaña a Lula da Silva, el funcionario, que lucía agobiado, las potencias occidentales no están tomando en cuenta lo logrado por Brasil. «No es posible que todos hayan analizado el acuerdo. No están poniendo en la balanza lo que dijo Lula», se quejó.

En una definición importante, indicó que su país no defiende que Irán siga enriqueciendo uranio, el tema central para EE.UU. y que no fue resuelto por la mediación brasileña, pero aclaró que ése «es un problema soberano» de los iraníes. «No tengo razones para creer que el programa iraní persiga fines militares», añadió a contramano de la Casa Blanca.

La respuesta no se hizo esperar. Más allá de lo dicho por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el embajador estadounidense en Brasilia, Tom Shannon, explicó: «Necesitamos más garantías y transparencia sobre la finalidad del programa nuclear iraní. El acuerdo es insuficiente».

«La iniciativa brasileña es un paso importante. Esta polémica no es un asunto entre Brasil y Estados Unidos, tenemos esto muy claro. La relación entre Brasil y Estados Unidos es fuerte y estable y debe permanecer así», afirmó el diplomático.

Con todo, indicó que Estados Unidos «respeta los intereses y objetivos globales brasileños con otros países, como Venezuela e Irán, pero no vamos a dejar de comunicar nuestras diferencias en el marco de la cooperación».

Agencias ANSA, Reuters y AFP

Dejá tu comentario