La mujer que acusó de abuso al candidato de Trump a la Corte testificará ante el Senado

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La ratificación de Brett Kavanaugh, que los republicanos tenían asegurada, quedó ahora pendiente. El 50% de los estadounidenses cree que debería buscarse otro juez tras la denuncia de agresión sexual.

Washington - El futuro de la Corte Suprema de Estados Unidos quedó pendiente ayer luego de que la mujer que acusa al nominado Brett Kavanaugh de agresión sexual accediera a testificar el jueves en el Senado, retrasando su confirmación para la vacante del máximo tribunal.

Tras días de tensas negociaciones entre los republicanos de la Comisión Judicial del Senado y los abogados de la acusadora Christine Blasey Ford, ayer se logró un acuerdo sobre la hora y la fecha prevista para la comparecencia de la profesora universitaria de 51 años.

"Pese a las amenazas actuales a su seguridad y su vida, la Dra. Ford cree que es importante que los senadores la escuchen directamente", dijeron sus abogados, citados por la prensa.

Aunque inicialmente la acusadora pidió ser recibida antes que su presunto acosador, Blasey Ford aceptó finalmente ser escuchada en primer lugar, el jueves a las 10:00 locales.

A pocas semanas de las elecciones de mitad de mandato, que los demócratas pretenden transformar en un referéndum contra el presidente Donald Trump, la importancia de estas audiencias es doble.

Los testimonios de Blasey Ford y Kavanaugh podrían tener influencia sobre el resultado de los comicios, pero también sobre un giro absoluto de la Corte Suprema de Justicia hacia la derecha conservadora.

En su acusación, publicada inicialmente por The Washington Post, la profesora universitaria explicó que Kavanaugh y un amigo, "totalmente borrachos", la habían arrinconado en una habitación, la tiraron sobre una cama y pretendieron desnudarla, antes de que lograra escapar. La agresión habría ocurrido durante una fiesta de adolescentes en la década de 1980, en los suburbios de Washington. Ella tenía 15 años y él 17. Kavanaugh ha desmentido vigorosamente los señalamientos.

La fecha para la votación sobre la nominación del candidato de Trump al máximo tribunal es objeto de tensas negociaciones, con las elecciones de medio mandato a la vista.

Los republicanos podrían perder su mayoría en el Congreso, con lo que se pone en riesgo su capacidad de confirmar al nominado. El objetivo para ellos es hacerlo antes del 6 de noviembre.

Los demócratas, en tanto, apoyan la solicitud de Blasey Ford de ser escuchada por el FBI, lo que retrasaría el proceso de confirmación. Plantean que las conclusiones de esa investigación sean comunicadas a los senadores antes de la audiencia de confirmación, como fue el caso en 1991 cuando el juez Clarence Thomas, candidato de George Bush a la Corte Suprema, fue acusado de acoso sexual por una excolega.

Los republicanos integrantes de la comisión judicial Senado contraatacaron y revelaron que habían conducido su propia investigación. En un comunicado, citan los nombres de tres personas que según Blasey Ford habrían estado presentes durante la agresión, quienes afirmaron no recordar nada de los hechos.

El 50% de los electores estadounidenses es contrario a la confirmación de Kavanaugh, reveló ayer un sondeo de la cadena FOX. La medición reflejó además que el 36% de los consultados cree en la acusación de abuso sexual, frente al 30% que cree en el juez y el 34% no está seguro.

Agencias AFP y ANSA

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