27 de febrero 2015 - 00:00

La nueva SIDE es ley con retiro voluntario para los espías

 El Gobierno logró convertir en ley a las 4 de ayer el proyecto de creación de la Agencia Federal de Inteligencia. El duro debate que había arrancado a las 21.30 del miércoles terminó con una votación donde la ley quedó sancionada por 131 votos a favor y 71 en contra.

El debate, de todas formas, aportó algunas precisiones. Teresa García, presidenta de la Comisión Bicameral de Control de los Organismos de Inteligencia, explicó que dentro de 120 días el Gobierno habilitará un plan de retiro jubilatorio para los empleados de la Secretaría de Inteligencia que cumplan con los requisitos. Es decir, que se permitirá que los espías en condiciones de retirarse lo hagan con una indemnización ofrecida, como si se tratara de cualquier otra profesión. La oferta no sólo sonó curiosa entre la oposición, sino también peligrosa habida cuenta la cantidad de mano de obra de ese tipo que puede quedar en la calle.

"Hay un 60 por ciento de agentes con muchos años de servicio y están en condiciones de jubilarse", dijo la diputada, por lo que serían pasados a retiro cuando comience a funcionar la nueva agencia.

No alcanzó para convencer a ningún opositor que, por unanimidad, rechazó la reforma al sistema de inteligencia.

Diana Conti estuvo a cargo de la defensa inicial del proyecto. Explicó que Cristina de Kirchner "cambió las autoridades" de la Secretaría de Inteligencia "y algunos agentes cuya autoridad es más mítica que real". Se refería claramente a Antonio "Jaime" Stiuso.

Elisa Carrió argumentó en el recinto y preguntó "por qué no se elimina la SIDE", a la que calificó como "una banda de criminales": "Ahora suman a la SIDE de Pocino y a la Inteligencia de Milani. Comparto enfrentar entre todos a los servicios; lo que no comparto es este camaleón, lo que no comparto es que nos quieran vender transparencia".