1 de junio 2016 - 00:00

La OEA dio el primer paso para suspender a Venezuela del bloque

El secretario general de la OEA basó su presentación en el artículo 20 de la Carta Democrática. La reunión del Consejo será entre el 10 y el 20 de junio.
El secretario general de la OEA basó su presentación en el artículo 20 de la Carta Democrática. La reunión del Consejo será entre el 10 y el 20 de junio.
 Washington - El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, pidió ayer una "sesión urgente" del Consejo Permanente de esa organización para discutir la situación política e institucional en Venezuela, invocando la Carta Democrática Interamericana.

En un informe de 132 páginas dirigido al presidente del Consejo Permanente, el argentino Juan José Arcuri, Almagro pidió una sesión extraordinaria entre el 10 y el 20 de junio dedicada a la "alteración del orden constitucional" en Venezuela y cómo se afecta gravemente "el orden democrático" en ese país.

"En Venezuela existe una alteración del orden constitucional democrático, derivado de una gradual, sostenida y sistemática erosión de la democracia", escribió.

La OEA realizará su 46ª Asamblea General desde el 13 hasta el 15 de junio en República Dominicana, de modo que la propuesta del excanciller uruguayo sugiere que esa reunión del Consejo Permanente se realice inmediatamente antes o después de esa cumbre de ministros de Relaciones Exteriores.

El vocero de Almagro, Sergio Jellinek, dijo a la prensa ayer que por el momento el secretario general no tiene planes de levantar la cuestión de Venezuela en la Asamblea General, aunque admitió que los cancilleres presentes en la reunión podrían poner el tema en discusión. Los países de la región, dijo Jellinek, "deben decidir de qué lado de la historia quieren quedar".

Almagro basó su pedido en el artículo 20 de la Carta Democrática, que otorga al secretario general la atribución de convocar reuniones inmediatas para "realizar una apreciación colectiva y adoptar las decisiones que estime conveniente".

"La crisis institucional de Venezuela demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo", señaló en su extenso documento, "a riesgo de caer en forma inmediata en una situación de ilegitimidad".

Ante ese cuadro, añadió, la responsabilidad de los países de la región es "asumir el compromiso" de hacer aplicar lo determinado por la Carta Democrática Interamericana "de una manera progresiva y gradual que no descarte ninguna hipótesis de resolución, ni las más constructivas ni las más severas".

Entre los asuntos prioritarios por resolver, menciona la realización del referendo revocatorio del mandato presidencial. "Ese revocatorio no pertenece ni al Gobierno ni a la oposición, sino al pueblo de Venezuela. Es deber de todo gobernante responder al mismo", apuntó.

"En Venezuela se perdió la finalidad política", escribió Almagro en la misiva. "Se olvidó defender el bien mayor y colectivo a largo plazo sobre el bien individual a corto plazo, el político inmoral es aquel que pierde esta visión porque lo único que le interesa es mantenerse en el poder", agregó.

Por su parte, la oposición venezolana expresó una cautelosa satisfacción por la decisión y advirtió que un "estallido" social en ese país podrá afectar a todo el continente. "La situación de Venezuela no se puede ocultar más, ni con gestiones de carácter burocrático ni con gestiones de carácter diplomático. El mundo entero, el Vaticano, el G-7, la Unión Europea, no hay quien no esté pendiente de Venezuela porque es un caso terrible", manifestó el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Henry Ramos Allup.

En coincidencia, la delegación de la Argentina convocó para hoy una reunión extraordinaria para discutir una declaración propuesta por ese país donde menciona el "fraternal ofrecimiento" de los países de la OEA a Venezuela para "identificar, de común acuerdo, algún curso de acción que coadyuve, mediante el diálogo abierto e incluyente con todos los sectores políticos y sociales, la búsqueda de soluciones".

El secretario general del organismo también definió como "una muy buena idea" la participación de expresidentes y sugirió un grupo: José María Aznar, Felipe González, Sebastián Piñera, Andrés Pastrana y Jorge Quiroga, todos exmandatarios ligados con la oposición venezolana.

Agencias AFP, EFE, ANSA,

DPA y Reuters

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