"Si la justificación para la prisión de Dirceu fue que él contribuyó a formar el esquema de corrupción en Petrobras esto permitiría que se abra una investigación sobre Dilma y Lula", declaró Aloísio Nunes Ferreira, jefe del bloque de senadores del PSDB.
El arresto de Dirceu, ocurrido ayer en Brasilia, "representa un durísimo golpe para el Partido de los Trabajadores (PT)", aseguró.
Una opinión similar planteó un correligionario de Nunes Ferreira, el senador sociademócrata Alvaro Dias.
El legislador recordó que Dirceu fue el hombre más poderoso durante el primer Gobierno de Lula da Silva (2003-2007) y también tenía una influencia importante en el oficialista PT.
"Él (Dirceu) estuvo en el epicentro de las decisiones políticas del PT y cuando Lula lo nombró en la Casa Civil lo convirtió en una suerte de primer ministro. De los líderes petistas, él (Dirceu) era el más influyente", sostuvo.
De allí es aconsejable seguir con las averiguaciones ante la posibilidad de que se llegue a Lula da Silva, indicó Dias. "Cuando se llega a este momento de las investigaciones y se detiene a Dirceu lo que uno presupone es que puede haber algo más arriba", planteó.
La detención del exministro complica más la situación de la presidenta Rousseff, quien ya enfrenta un panorama gris como consecuencia de la pérdida de popularidad por los ajustes económicos y por el frente de batalla que abrió en el Congreso su socio de Gobierno, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB). El presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, analiza al menos 11 pedidos de impeachments (juicios políticos) en su contra.
Ayer, tras el arresto de Dirceu, en el palacio presidencial del Planalto la orden que se dio a los ministros fue clara: blindar a Rousseff ante la magnitud del escándalo, reportó el diario Folha de Sao Paulo en su versión digital.
El objetivo es que las repercusiones negativas del "Petrolão" -que según la propia mandataria ya costaron el 1% del Producto Bruto Interno brasileño, unos 18.000 millones de dólares- no afecten la agenda de Gobierno. Sin embargo, fuentes del PT admitieron que "sería bastante difícil" evitarlo.
Hablando en nombre del Gobierno, el ministro de Defensa, Jaques Wagner, pormenorizó ayer los efectos del nuevo capítulo de la megacorrupción en Petrobras.
"Así como la Operación Lava Jato sigue, el Gobierno también sigue, no puede quedarse paralizado en función de las investigaciones y no podría esperar el fin de las investigaciones para retomar el crecimiento del país", dijo. "Necesitamos tener estabilidad para que las inversiones se den con normalidad. Estamos buscando retomar el crecimiento", agregó.
| Agencias ANSA y Brasil247 y Ámbito Financiero |


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