- ámbito
- Edición Impresa
La oposición venezolana quedó al borde de perder sus cinco gobernaciones
El requisito fue impuesto por el Gobierno de Nicolás Maduro. Ayer asumieron los 18 oficialistas que ganaron en las regionales del domingo.
PARCIAL. Sólo los gobernadores electos del oficialismo se presentaron ayer ante el pleno de la Asamblea Constituyente. El órgano no es reconocido por la comunidad internacional.
"Son gobernadores porque el pueblo los eligió, no porque a un consejo legislativo le dé la gana juramentarlos o no, y mucho menos a unos locos delirantes que se creen constituyentistas y que nos los reconocen ni en su casa", aseguró el diputado opositor Freddy Guevara.
Los gobernadores opositores podrían correr la misma suerte que el Parlamento. La MUD arrasó en las legislativas de 2015, pero sus decisiones, con mayoría calificada, fueron anuladas por la justicia, acusada de oficialista.
"Entramos a un nuevo capítulo del conflicto. La aspiración de Maduro, por esta vía de carambola, es que le legitimen la Constituyente", declaró el politólogo Luis Salamanca.
Las elecciones fueron cuestionadas por la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y una docena de países d e América Latina, entre ellos Argentina, que apoyaron el reclamo de la MUD de una auditoría independiente, ya que acusan al Consejo Nacional Electoral (CNE) de servir al Gobierno.
"¿Dónde está el fraude? ¿Cuáles son las pruebas? Estamos seguros de la limpieza y la pureza de los resultados", dijo la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, invitada a la sesión de la Constituyente, al defender un "proceso impecable".
Maduro afirma que Venezuela tiene el sistema electoral "más perfecto del mundo". El martes dijo que con el mismo CNE se harán las elecciones municipales -aún sin fecha- y las presidenciales de fines de 2018.
"Elecciones con o sin oposición", retó Maduro, animado por 54% de votos a nivel nacional que obtuvo el oficialismo pese a que el mandatario tiene un 80% de impopularidad por la crisis económica.
Diego Moya-Ocampos, del IHS Markit (Londres), sostuvo que todo "aleja las posibilidades de un diálogo y augura" sanciones de la Unión Europea y más medidas de Estados Unidos.
La oposición descartó cualquier acercamiento mientras no se realice una auditoría de la elección.
El antichavismo que era favorito en los sondeos, denunció una serie de irregularidades en el proceso, como el uso de papeletas confusas y la reubicación a última hora de centros electorales de zonas donde su voto es mayoritario. Pero también la MUD empezó a reconocer responsabilidad, ahondando sus divisiones. Uno de los líderes de la MUD, Henry Ramos, a cuyo partido Acción Democrática pertenecen cuatro de los cinco gobernadores electos, admitió que les "afectó terriblemente la abstención".
Según analistas, muchos de sus seguidores pasaron factura a la MUD por aceptar unos comicios con un árbitro electoral cuestionado, y otros no votaron decepcionados por no lograr sacar a Maduro del poder tras cuatro meses de protestas que dejaron unos 125 muertos entre abril y julio.
Para el analista Luis Vicente León, el oficialismo ganó porque se unificó mientras la MUD estaba "fracturada y desanimada", pero aclaró que el resultado habría sido imposible en "una elección transparente".
| Agencia AFP y Ámbito Financiero |


Dejá tu comentario