12 de octubre 2017 - 00:00

La oposición venezolana se juega el domingo la posibilidad de asestarle a Maduro un revés clave

Un triunfo en las elecciones regionales le permitiría a la MUD reforzarse de cara a las presidenciales del año próximo. Mientras que un empate en el reparto de las 23 gobernaciones, sería un espaldarazo para el régimen.

Caracas - Los venezolanos acudirán el domingo a elecciones de gobernadores. El chavismo tiene actualmente 20 de las 23 gobernaciones ¿Qué impacto tendrá en la crisis política si el Gobierno mantiene su hegemonía o si la oposición arrasa?

Analistas coincidieron en que la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) tiene altas posibilidades de ganar las elecciones, en votos y gobernadores.

"El país está deshecho con penurias y hambruna. No hay probabilidad de que el Gobierno gane", afirmó el politólogo Luis Salamanca.

Si eso ocurre, la oposición podrá presionar al presidente Nicolás Maduro "en un proceso de negociación serio, para fijar las condiciones de las elecciones presidenciales de 2018", afirmó la analista Colette Capriles, luego de que se congelaran las conversaciones para establecer las bases de un eventual diálogo bajo auspicio de República Dominicana.

El politólogo Edgard Gutiérrez coincidió en que la principal preocupación de Maduro si sus candidatos son derrotados serán las presidenciales.

"Deberá pensar bien qué hará con las presidenciales, porque su destino parecerá inexorable: perderlas sin importar mucho lo que haga. Quizás el único recurso que le quede sea el de seguir inhabilitando a futuros contricantes", dijo.

Los dos principales líderes opositores, Henrique Capriles y Leopoldo López, están fuera de la contienda: el primero inhabilitado políticamente y el segundo preso en casa.

Salamanca opinó que una victoria de la oposición también restauraría el vínculo con sus seguidores, frustrados por las protestas que entre abril y julio exigieron sin éxito la salida de Maduro -con saldo de 125 muertos- y por la instalación de la todopoderosa Asamblea Constituyente, integrada únicamente por chavistas.

"Estas elecciones son la oportunidad para la oposición de no seguir a la zaga de un régimen agonizante, sino plantarse frente al mundo como una fuerza de cambio. Pueden ser el comienzo del fin", señaló Capriles.

Los expertos coinciden en que sólo una elevada abstención permitiría que el oficialismo gane más gobernaciones, aunque descartan que pueda obtener más votos, pues su rechazo es elevado (ocho de cada 10 venezolanos, según la firma Datanálisis).

Gutiérrez explicó que si eso ocurre, se impondrá la "desmoralización y desmovilización" de los opositores.

El director de la firma Venebarómetro consideró que una derrota de la oposición también reduciría la presión internacional contra Maduro. "Quedará sobre los hombros de los actores más antagónicos: EE.UU., Argentina, España. Maduro tomará un nuevo aire", señaló.

"Si el Gobierno obtiene una victoria, ganaría legitimidad para que no le sigan diciendo dictador a Maduro", acotó Salamanca.

La Constituyente, a pesar del rechazo popular al gobierno, adelantó las regionales de diciembre a octubre -según Capriles- aprovechando "la atmósfera de melancolía" y la desmotivación opositora.

El analista Luis Vicente León dijo que el Gobierno busca "reducir el esplendor de la victoria opositora", apostando a una elevada abstención que empareje el número de gobernaciones.

Aunque la oposición avanzaría si empareja las gobernaciones, advirtió Salamanca, la sensación podría ser de derrota porque las encuestas muestran debería de arrasar.

Agencia AFP

Dejá tu comentario