2 de junio 2011 - 00:00

La OTAN se otorga 90 días más para derrocar a Gadafi

Trípoli - Una comisión investigadora creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU denunció ayer que tanto el régimen libio como las fuerzas de la oposición cometieron crímenes de guerra, al tiempo que la OTAN decidió prolongar sus operaciones hasta finales de septiembre para forzar la caída de Muamar el Gadafi.

«Sobre la base de informaciones recogidas durante sus visitas en el terreno, particularmente en Trípoli y en Bengasi, la comisión constató una serie de violaciones graves del derecho internacional, de los derechos humanos y humanitarios», perpetradas tanto por las fuerzas del régimen como por las tropas rebeldes, explicó la comisión en un comunicado.

En Bruselas, la OTAN estimó que la marcha de Gadafi es una cuestión de tiempo y anunció que prolongará hasta finales de septiembre su plan de acción militar, que debía culminar el 27 de junio, después de haber intensificado los bombardeos sobre Trípoli.

«La cuestión no es saber si Gadafi se irá, sino cuándo», declaró el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, en una conferencia de prensa en Bruselas organizada por la fundación Carnegie.

Horas antes, Rasmussen había emitido un comunicado para anunciar la prolongación de la misión de la OTAN. «Se trata de un mensaje claro para el régimen de Gadafi: estamos decididos a proseguir nuestras operaciones para proteger al pueblo libio», aseguró Rasmussen en el comunicado.

Por su parte, el ministro libio de Petróleo, Chukri Ghanem, anunció ayer en Roma su decisión de sumarse a la lucha por un «Estado democrático».

La OTAN tomó las riendas de la operación militar en Libia el 31 de marzo pasado.

La operación había comenzado el 19 de marzo, un mes después del inicio de la revuelta popular reprimida sangrientamente por el régimen de Gadafi, en el poder desde hace casi 42 años.

A pesar de 9.000 misiones aéreas, 3.500 de ellas para bombardear blancos precisos, el conflicto está, al parecer, empantanado.

La aviación aliada bombardeó ayer por tercer día consecutivo la ciudad de Al Jafra, en pleno desierto, a 600 km de Trípoli, anunció la televisión estatal libia.

En la noche del martes, los aviones de la OTAN habían atacado Trípoli, blanco de bombardeos intensivos desde hace una decena de días.

En Bengasi, «capital» de la rebelión, se produjo una fuerte explosión en la tarde en el estacionamiento exterior de uno de los mayores hoteles de esa ciudad, al parecer sin provocar heridos.

Según el portavoz del Gobierno libio, Musa Ibrahim, 718 civiles murieron y 4.067 fueron heridos en los ataques de la OTAN y la coalición entre el 19 de marzo pasado y el 26 de mayo.

«No tenemos ninguna indicación de que sea así», respondió, por su parte, Carmen Romero, una portavoz de la OTAN, que precisó que la organización no tenía gente en el terreno para evaluar el impacto preciso de los bombardeos.

El conflicto ha causado miles de muertos, según el fiscal de la Corte Penal Internacional, y 893.000 personas se han visto obligadas a abandonar el país, especialmente trabajadores inmigrantes, según la ONU.

En tanto, las autoridades tunecinas socorrieron a 700 refugiados que pretendían llegar a Italia, pero cuya embarcación se averió en el medio del mar. El Ejército maltés también rescató a 76 personas que viajaban en una embarcación que había partido de la ciudad rebelde de Misrata.

Al menos 1.200 inmigrantes murieron o están desaparecidos al tratar de viajar de Libia a Europa desde que se inició el conflicto, según la ONU.

Agencias AFP, EFE y ANSA

Dejá tu comentario