23 de enero 2009 - 00:00

"La paz entre Israel y los palestinos será prioridad"

Hillary Clinton se presentó ayer al personal del Departamento de Estado entre sonrisas yovaciones. En la ocasión, proclamó «una nueva era» para la diplomacia estadounidense.
Hillary Clinton se presentó ayer al personal del Departamento de Estado entre sonrisas y ovaciones. En la ocasión, proclamó «una nueva era» para la diplomacia estadounidense.
Washington - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sumido en una revisión de la política exterior de su país, prometió ayer trabajar de manera «activa y enérgica» para lograr una paz duradera en Medio Oriente.

Mientras tanto, el secretario de Defensaestadounidense, Robert Gates, se mostró prudente en cuanto a una retirada de las tropas de Irak en 16 meses, como lo desea Obama, y subrayó que se trata de una posibilidad entre «una variedad de opciones».

Obama participó ayer en un acto en el Departamento de Estado junto con la nueva titular de esa cartera, Hillary Clinton, donde presentó al veterano mediador George Mitchell como enviado para Medio Oriente y al ex secretario de Estado adjunto Richard Holbrooke como representante para Afganistán y Pakistán.

El nuevo mandatario, que durante la transición fue criticado por el mundo musulmán debido a su silencio durante la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, que dejó más de 1.400 palestinos muertos en 22 días, aseguró que la paz en la región «es una prioridad» de su mandato.

«Será mi política actuar de manera activa y enérgica para conseguir una paz duradera entre Israel y sus vecinos palestinos y entre Israel y los países árabes», sostuvo Obama. Esa paz, sostuvo, debe incluir un Estado palestino y otro israelí que convivan en paz. Sería «intolerable», declaró, «un futuro sin esperanza» para el pueblo palestino.

EE.UU. está «comprometido con la seguridad en Israel», apuntó el jefe de la Casa Blanca, tras recordar que el grupo islamista Hamás ha estado lanzando «durante años» cohetes contra el sur del territorio israelí desde Gaza, una práctica que -dijo- debe cesar. Pero Israel, por su parte, debe retirarse «por completo» de la franja palestina y permitir la apertura de las fronteras, demandó. Además, declaró que su país seguirá apoyando «el derecho de Israel a defenderse de amenazas legítimas».

Buena parte de la presión que aplique EE.UU. para lograr los objetivos que Obama se ha marcado provendrá de George Mitchell, el veterano senador que ya ocupó ese papel durante la administración de George W. Bush y que medió con gran éxito en el proceso de paz en Irlanda del Norte.

Mitchell reconoció que el problema en Medio Oriente es «volátil, complejo y difícil», pero expresó su optimismo en poder lograr resultados. El enviado provoca desconfianza en Israel, que lo considera un negociador equidistante de las partes, lo cual podría poner al país en una posición menos favorable a la hora de negociar con los palestinos.

Obama también ha prometido dedicar más atención y recursos a la situación en Afganistán y Pakistán. Una demostración de este interés es el nombramiento de Holbrooke, un viejo confidente de Hillary Clinton y su esposo, Bill Clinton.

Agencias EFE, ANSA y Reuters

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