No era la primera vez que usaba el impactante vestido rojo, pero en esta oportunidad tenía el cabello semirrecogido de manera de lucir mejor su tiara y alhajas. Fue también Valentino quien la vistió el día de su boda con un clásico traje color marfil, del cual salía una cola de cinco metros y un velo de tul con diseños florales .
La princesa también suele lucir modelos del belga Edouard Vermeulen, del holandés Jan Timiniau o del argentino Benito Fernández, otros de sus diseñadores fetiche. Todos ellos presentan a Máxima como una de las princesas más elegantes de Europa, con una impronta joven y vanguardista.
| Agencia Afp |


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