La Ley 27.802 introdujo modificaciones importantes en materia de contratación, jornada laboral, indemnizaciones y formalización del empleo. Sin embargo, parte de sus disposiciones aún requieren reglamentación y otras ya quedaron bajo revisión judicial (por interposición de medida cautelar por parte de la CGT), lo que abre una etapa de cautela para empresas y empleadores.
Reforma laboral: cambios relevantes, beneficios esperados e incertidumbre respecto a su aplicación
La Ley de Modernización Laboral procura ese efecto en la relación entre empresas y trabajadores, sin embargo, el escenario es incierto para su aplicación concreta por lo que falta reglamentar y por las disposiciones bajo análisis judicial.
-
La Cámara de Comercio asegura que el Uruguay "no está preparado para la reducción de la jornada laboral"
-
Federico Broggi: "El FAL es una modernización y más flujo para el mercado de capitales"
La reforma laboral tiende a la modernización, pero restan reglamentaciones y decisiones judiciales para su aplicación plena
Entre los puntos más relevantes, se destacan modificaciones sobre:
- Antigüedad: El Empleador ante un re ingreso de un empleado deberá reconocer su antigüedad anterior sólo si dicho re ingreso se produce dentro de los dos años posteriores a su desvinculación.
- Base de cálculo indemnizatoria: se eliminan de la base indemnizatoria conceptos tales como sueldo anual complementario, vacaciones y bonos no mensuales.
- Jornada laboral: se elimina el tope de las 2/3 partes de la jornada laboral, por lo tanto, las contrataciones de empleados que superen dicho tope sin llegar a tener una jornada completa su remuneración será proporcional a las horas efectivamente trabajadas.
- Fondo de Asistencia Laboral (F.A.L): se crea un fondo obligatorio, por el cual los empleadores deberán aportar mensualmente el 1% (grandes empresas) y 2,5% (pymes) del total de remuneraciones abonadas, y su destino será absorber futuras indemnizaciones a pagar, cuyo administración estará a cargo de la Comisión Nacional de Valores.
- Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL): Programa para proyectar regularizaciones de empleo no registrado e incentivos previsionales tales como la reducción a un 5% de las contribuciones de seguridad social (actualmente en valores del 18% al 20,40%), por un plazo de 48 meses.
Asimismo, la Ley introdujo modificaciones referidas a conceptos como: registración de la relación laboral, período de prueba, vacaciones, y la tercerización de recursos.
Herramienta de modernización
La reforma fue presentada como una herramienta de modernización del sistema laboral, con el objetivo de dotar de mayor previsibilidad a las relaciones de trabajo, reducir contingencias y ofrecer alternativas que favorezcan la contratación formal.
En ese marco, también se anunciaron beneficios para el empleador vinculados con simplificación operativa, nuevos esquemas de organización del tiempo de trabajo y cambios en ciertos costos asociados a la desvinculación.
Sin embargo, varios de estos lineamientos no resultan enteramente novedosos en la práctica. Algunos de los criterios que la ley intenta ordenar o consolidar ya venían apareciendo en discusiones jurisprudenciales, interpretaciones técnicas y modalidades utilizadas en la dinámica laboral de los últimos años. Por eso, más que un cambio absoluto, la norma parece encaminar una tendencia que ya mostraba señales previas.
Seguridad jurídica
A la vez, el escenario actual dista de ser lineal. Parte del contenido de la ley todavía requiere reglamentación para poder aplicarse de forma concreta, mientras que una medida cautelar judicial ya suspendió varios de sus artículos más sensibles, entre ellos algunos vinculados con indemnizaciones, jornada, teletrabajo, negociación colectiva y organización sindical.
Ese contexto introduce un factor de incertidumbre. En los hechos, la discusión ya no pasa sólo por el alcance de la reforma, sino también por la seguridad jurídica de su implementación por tanto la aplicación apresurada de determinadas modificaciones podría derivar en futuros reclamos si la Justicia avanzara sobre su validez constitucional.
Reflexiones finales
En definitiva, la Ley 27.802 abre un proceso de transformación relevante, pero todavía atravesado por reglamentaciones pendientes, interpretaciones en disputa y revisión judicial.
Frente a ese panorama, la cautela técnica y el criterio en la toma de decisiones aparecen como elementos centrales para transitar esta etapa con mayor previsibilidad.
(*) Gerentes del área de Payroll de PGK Consultores
- Temas
- Reforma Laboral
- trabajadores




Dejá tu comentario