Es indiscutible que el Gobierno es market friendly, que está repleto de CEO y que el balance de su gestión se inclina a favor de sectores económicos concentrados. Tampoco hay duda de que el poder económico festejó la llegada de Cambiemos y lo sigue prefiriendo a la alternativa peronista. Sin embargo, la relación entre ellos no está exenta de tensiones y decepciones. Algo de eso quedó en evidencia en la reunión que mantuvieron a comienzos de esta semana ministros y hombres clave del gabinete con los miembros de la Asociación Empresaria Argentina (AEA).
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"Nosotros nos estamos ocupando de mejorar la infraestructura y de crear un marco macroeconómico estable y previsible, pero el cuadro de resultados de sus empresas es responsabilidad de ustedes, que deben preocuparse por mejorar la eficiencia, por los costos y por ganar competitividad", les dijo Gustavo Lopetegui, quien junto con Mario Quintana son los dos secretarios coordinadores de la Jefatura de Gabinete.
Esa recomendación refleja cierto descontento que hay en el oficialismo con el comportamiento de los hombres de negocios, a los que ven más interesados en reclamar medidas a favor de situaciones particulares o sectoriales, que dedicados a mejorar lo que sucede puertas adentro de sus empresas. En el Gobierno también hay disconformidad con la actitud de algunos empresarios que ante el primer síntoma de recuperación en sus mercados responden con remarcación de precios. Un ejemplo se dio en indumentaria, que tuvo un salto de ventas el mes pasado gracias a las cuotas del Ahora 3 y 6 y registró el mayor aumento de precios de todos los rubros que componen el índice de precios al consumidor.
Las suaves reprimendas no obstan a que el Gobierno haya elegido a AEA como el interlocutor privilegiado entre las entidades que representan al capital. De hecho la reunión de esta semana en el Palacio Duhau fue la cuarta de ese tipo, en la que los dueños de varias de las principales compañías que operan en el país escucharon por parte de los ministros Nicolás Dujovne y Andrés Ibarra y de Quintana y Lopetegui, varias otras definiciones sobre la política económica que el Gobierno piensa aplicar hasta las elecciones y más allá de octubre.
Dujovne les dijo claramente que la prioridad del Gobierno es reducir el déficit fiscal, y que la idea es lograrlo de manera gradual pero sostenida. Incluso les dijo que la reforma tributaria en incipiente estudio y que será debatida en el Congreso el año que viene va a estar subordinada al objetivo prioritario de bajar el déficit. Esa jerarquización está en línea con lo que piensa Mauricio Macri: "Lo que va a lograr que el déficit fiscal baje es que los dos mil flacos que tenemos que tomar decisiones, tengamos un mínimo de responsabilidad de darnos cuenta de que la Argentina no puede gastar 400 mil millones de más todos los años; este es el mayor problema que tiene el país y, si seguimos así, este modelo ¡colapsa!", le dijo a Laura Di Marco para el libro que escribió sobre él y la "élite argentina que llegó al poder".
El titular de Hacienda les transmitió su total confianza en que la inflación se desacelerará a partir del mes que viene, y que en el trimestre en curso el nivel de actividad crecerá entre 2 y 3 por ciento.
El viernes pasado esta columna anticipó que la AFIP había registrado que en marzo hubo un aumento de 38.000 puestos de trabajo en blanco en el sector privado, y se aclaró que la medición del Ministerio de Trabajo iba a dar un incremento menor porque al contabilizar personas en lugar de puestos de trabajo, elimina duplicaciones. Efectivamente, el informe preliminar del ministerio que se difundirá el 1 de junio muestra que el incremento fue de algo más de 20.000 trabajadores.
Una parte considerable de ese aumento se dio en la Construcción, a tono con lo que se desprende del informe sobre el nivel de actividad de marzo que difundió el INDEC, donde el sector sobresale como uno de los que creció bien por encima del promedio. Los otros fueron el campo, la pesca, las telecomunicaciones y la intermediación financiera, lo que da una pauta del perfil productivo que se va formando en el país.
El trimestre cerró con un crecimiento de apenitas el 0,1 por ciento, que deja el nivel de actividad al mismo nivel que en marzo de 2012.
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