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La soja tocó el precio más bajo del año en Chicago
Los granos no lograron despegarse de los problemas financieros que rodean la eurozona y como consecuencia de esta situación, las cotizaciones de la soja testearon los precios más bajos del año en el mercado internacional. Además, resulta muy difícil calcular el daño final que la crisis europea provocará en las plazas granarias mundiales.
Cierta renuencia a vender mercadería nueva por parte de los productores norteamericanos que aguardan, al igual que sus pares de nuestro país, un mejor escenario de precios para iniciar sus liquidaciones, limitó parcialmente las pérdidas en los mercados mundiales.
En general, los precios de los granos de verano tienden a mejorar sus cotizaciones a partir del feriado del Día de Acción de Gracias, recientemente celebrado en Estados Unidos, por la sencilla razón de que la oferta estacional tiende a disminuir, aunque en esta campaña, en la que se realizaron pocas ventas, esta posibilidad deberá ser tomada con pinzas.
Resulta muy difícil calcular el daño final que la crisis europea provocará en las plazas granarias mundiales. Esto tendrá que ver con la extensión de ella y las consecuencias que finalmente acarreará en las economías mundiales.
Un escenario de recesión en la eurozona, la eventual caída en el crecimiento proyectado en Estados Unidos o alguna alternativa de aterrizaje forzoso en la economía china perjudicarán aún más las cotizaciones.
De todos modos, los cereales han logrado reponerse rápidamente de las situaciones negativas en el pasado, como en la crisis de las hipotecas de 2008. En aquel entonces, y luego de haber registrado la soja su precio máximo histórico de u$s 611 la tonelada a fines de junio, se desplomó hasta alcanzar, en solamente seis meses más, un nivel de u$s 285 la tonelada, para luego recomponer sus precios en el primer trimestre del año siguiente.
Ninguna crisis es idéntica a otra, aunque este antecedente nos puede permitir tener una visión ligeramente optimista, dentro de un contexto muy negativo como el actual.
Se comentaba entre los operadores que las primeras consecuencias de las caídas en los precios de los granos han sido algunas cancelaciones de compras por parte de países con fuerte perfil importador. China habría anulado recientemente la compra de entre 100 mil a 300 mil toneladas de aceite de palma refinada en el último mes.
Aunque esta cifra resulte exigua al ser comparada con las compras anuales, que alcanzan los 6,2 millones de toneladas, genera una señal de preocupación en el mercado.
Otros traders se esperanzan con la posibilidad de que esta caída en las cotizaciones estimule mayores compras por parte de las economías emergentes.
En esta sintonía, un informe oficial de China consignaba que la demanda total de granos de esta nación se incrementará este año en 2,5 millones de toneladas. El consumo de aceites vegetales y el de carnes, por su parte, aumentarán en un millón de toneladas y 2 millones de toneladas, respectivamente.
Actualmente, China consume por año 550 millones de toneladas de granos, 24 millones de toneladas de aceites y 80 millones de toneladas de carnes.
El Consejo internacional de Granos (IGC) dio a conocer su reporte mensual. En él se consigna que el índice de precios que esta institución mide cayó un 6% de mes a mes, alcanzando el peor nivel de los últimos trece meses, y reflejando así los fundamentos bajistas que asolan al mercado, entre los que se destacan la presión de la cosecha en el hemisferio norte y la incertidumbre financiera global que contagia a la plaza granaria y a la de otros commodities.
El IGC comenta que las amplias disponibilidades de trigo de esta campaña generan una fuerte competencia entre los principales países exportadores, incluyendo Australia y la Argentina. Como consecuencia de esta oferta, los precios FOB de trigo han experimentado un recorte de entre u$s 20 a u$s 30 en el curso del mes, acercándose a las del Mar Negro, que se negocian por debajo de ellas.
También en maíz, los precios sufrieron importantes pérdidas en el período de análisis de este informe. A pesar de un corto período de precios sostenidos, como consecuencia de una menor cosecha norteamericana, las cotizaciones luego cedieron por efecto de la situación financiera y la caída de una importante empresa de corretaje en Chicago.
Con una estimación productiva global de trigo de 683 millones de toneladas y un consumo estimado en 679 millones de toneladas, las existencias finales de este ciclo, según el IGC, alcanzarán los 200 millones de toneladas, dos millones menos que lo estimado el mes anterior.
En el balance mundial de maíz, el Consejo estima una producción de 853 millones de toneladas, un consumo total de 861 millones de toneladas y stocks finales de 123 millones, sin cambios respecto del informe de octubre, aunque 8 millones de toneladas por debajo de la campaña anterior.
Informe de Panagrícola


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