15 de enero 2010 - 00:00

La televisión ya amenaza laesperanza del cine en el 3D

Hace un tiempo dábamos cuenta de las afirmaciones de James Cameron respecto del futuro del cine y su estrecha relación con las tecnologías 3D -algo que el canadiense ha demostrado acabadamente con la espectacular «Avatar»-, retomando la premisa que dice que sólo el avance tecnológico será capaz de mantener la afluencia de público a las salas de proyección. Pero la velocidad de los tiempos que corren parece indicar que habrá poca tregua para la pantalla grande, ya que estos días, en la feria especializada de Las Vegas, se han difundido las intenciones de varios de los principales fabricantes de televisores para convertir al2010 en el año de la televisión 3-D, e incluso ya se está discutiendo la implementación de canales de cable exclusivamente destinados a este tipo de películas.

Tim Baxter, de la firma Samsung, ha asegurado que entre el 10 y el 14 por ciento de los casi 35 millones de televisores que se vendan en 2010, en los Estados Unidos, tendrán capacidades 3-D, y la empresa de origen coreano está determinada a incursionar en ese mercado, desarrollando en conjunto con DreamWorks Animation una versión completamente en 3-D de «Monstruos vs. Aliens», que se entregará en exclusiva a los eventuales compradores de televisores 3-D de la firma.

Panasonic, por su parte, ha declarado que debutará con un aparato 3-D en la primavera boreal, informando además que utilizarán pantallas de plasma en lugar de las habituales LCD, ya que son mucho más adecuadas para el 3-D. Sony presentará sus modelos en el verano del norte, con diferentes alternativas que incluyen aparatos estándar a los que sólo habrá que conectarles un periférico para transformarlos en 3-D. Finalmente, LG ha anunciado su intención de estrenar en mayo próximo sus televisores de 47 y 55 pulgadas, con capacidades 3-D incorporadas.

Si la aceptación del mercado acompaña a estas diferentes iniciativas, el sueño de James Cameron -y de otros grandes de la industria- de revivir la experiencia del cine en las salas quedará herida de muerte incluso antes de haberse afianzado.

Horacio Moreno

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