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La tercera edad tiene red de viajes
En 2060 el 40 por ciento de los habitantes del mundo será mayor de 65 años. Linked-Age propone un sitio virtual para organizar los viajes de este sector de la sociedad.
"¿Por qué estar siempre en una misma residencia si, por el mismo dinero y gozando de la misma asistencia, se pueden vivir nuevas y bellas experiencias en algún lugar del extranjero que uno siempre ha querido conocer?", argumentó Tomaz Lorenzetti, uno de los creadores de LinkedAge, recientemente creada en Eslovenia.
Lorenzetti y su socio, Marko Gucek, han generado esta opción con el objetivo de que residentes en asilos puedan intercambiar con otros ancianos sus residencias o incluso alquilar habitaciones a precio reducido en hogares con plazas vacantes. Todo además con la garantía de recibir en el lugar de destino la asistencia médica, los cuidados físicos, la ayuda y la dieta alimenticia que uno necesita.
LinkedAge asegura que su plataforma de comunicación busca mejorar los contactos sociales entre ancianos, en una sociedad en la que, en el año 2060, el 40% de los ciudadanos serán mayores de 65 años. Lorenzetti, de 32 años, define su iniciativa como la solución ideal para aquellos que no pueden alojarse en hoteles o apartamentos convencionales porque precisan de asistencia médica continua.
"La aplicación actúa de forma que busca perfiles iguales. Si por ejemplo el cliente es discapacitado físico, se le ofrecerán sólo residencias de ancianos adaptadas a los minusválidos", explicó a la agencia EFE. Desde que la iniciativa fue presentada en marzo de este año, tres residencias eslovenas se anotaron y otras tantas han mostrado interés en formar parte. Más importante aún es que la asociación EDE, que agrupa a unos 32.000 hogares de ancianos de 23 países europeos, ha entrado en el proyecto como patrocinador y va a recomendar a sus miembros que se sumen a la iniciativa.
Los futuros beneficiarios de estos intercambios no tendrán que abonar nada, mientras que los asilos que quieran formar parte de la red deben de pagar una cuota de 390 euros al año, aunque se prevén descuentos para aquellos que encuentren nuevos socios.
Según datos de la EDE, un 25 por ciento de las plazas que ofrecen los asilos está sin ocupar, por lo que el alquiler de habitaciones por motivos turísticos aportaría ingresos extras.

