1 de diciembre 2015 - 00:00

La última vez que se cambió fue en 2000

Christine Lagarde, titular del FMI, no ocultó ayer su satisfacción al anunciar el ingreso del yuan a la canasta de monedas del FMI.
Christine Lagarde, titular del FMI, no ocultó ayer su satisfacción al anunciar el ingreso del yuan a la canasta de monedas del FMI.
 Los Derechos Especiales de Giro (DEG) son desde 1969 la unidad de cuenta del FMI y sirven por ejemplo para determinar el interés de los préstamos (hoy en 0,05%) otorgados a los países miembros, y para que entren en el cálculo de sus reservas monetarias.

Inicialmente, los DEG se enmarcaban en el sistema de tasas de cambio instaurado en 1947 por los acuerdos de Bretton Woods y servían para respaldar al dólar y al oro como reserva. Sin embargo, el fin del régimen de tasas de cambio fijas y de la convertibilidad del dólar en oro, a comienzos de los años70, los despojó de ese papel y redujo su importancia. Hoy se han convertido esencialmente en una herramienta de funcionamiento del FMI.

Su valor es calculado en función de una canasta de divisas que comprende al dólar estadounidense, el euro, la libra británica y el yen japonés. Con el ingreso de la moneda china, la cesta se compondría con 47,7% para el dólar, 30,9% para el euro, 10,9% para el yuan, 8,3% en yenes y 8,8,1% en libras esterlinas.

El último cambio en la cesta fue en 2000: el ingreso del euro reemplazó al franco francés y al marco alemán.

Agencias Efe y ANSA

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