24 de marzo 2016 - 00:00

La velada que se prolongó fuera del programa oficial

Luego de los protocolos de rigor que impuso la gala en el CCK, las familias presidenciales decidieron disfrutar de la noche porteña. Así, mientras los matrimonios Obama y Macri buscaban refugio en un restaurante para degustar más relajadas de una cena íntima, las hijas de POTUS junto a su abuela, se dirigieron al palermitano restaurante Olaya, ubicado en Humboldt y Gorriti, en donde permanecieron hasta minutos después de las 22.30.

"Mis hijas quieren ir a Palermo, aunque van a tener que volver solas cuando sean más grandes, pero no con el papá, tuiteó desde su cuenta el presidente norteamericano. Amparadas por la abuela, Malia y Sasha, cumplieron, al menos, uno de sus sueños. El otro -conocer alguna discoteca de la Ciudad de Buenos Aires- tal vez quede para un próximo viaje, como pretende papá Barack.

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