7 de julio 2017 - 00:00

La violencia desbordó a Hamburgo en horas previas a la apertura

Al cierre de esta edición, las fuerzas de seguridad afirmaron que 6.000 manifestantes continuaban dispersos. Hubo corridas y vidrieras rotas.

“Bienvenidos al infierno”. Las manifestaciones contra la cumbre del Grupo de los 20 en Hamburgo derivaron ayer en hechos de violencia protagonizados por grupos de extrema izquierda.
“Bienvenidos al infierno”. Las manifestaciones contra la cumbre del Grupo de los 20 en Hamburgo derivaron ayer en hechos de violencia protagonizados por grupos de extrema izquierda.
Hamburgo - En la antesala de la cumbre del Grupo de los 20 se produjeron ayer choques violentos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en Hamburgo que se saldaron con decenas de heridos en ambos lados, comunicó la Policía de la ciudad alemana.

En la protesta titulada "Bienvenidos al infierno", la más temida por las autoridades por su caudal de violentos, participaron unas 12.000 personas. Activistas encapuchados arrojaron botellas y tablones a la Policía, que respondió con dureza, haciendo uso de tanques lanzaaguas y gas pimienta.

La Policía informó de 76 agentes heridos, tres de los cuales debieron ser atendidos en el hospital. Uno de los efectivos sufrió una herida en el ojo por la explosión de un petardo a escasa distancia. También dos pilotos de helicóptero sufrieron lesiones oculares por la incidencia de rayos láser.

Al cierre de esta edición no se conocía el número de heridos entre los manifestantes, pero algunos participantes indicaron que hubo varios que sufrieron lesiones graves. Uno de los organizadores, Andreas Blechschmidt, dio cuenta de entre 10 y 20 manifestantes detenidos.

Los organizadores dieron por terminada la manifestación luego de que la Policía fracasara en su intento por separar los grupos violentos de los manifestantes pacíficos. De todas formas, horas después de finalizada la protesta original, se reanudaron varias manifestaciones no oficiales.

En un comunicado, la Policía se refirió a un ambiente "agresivo" y condenó la "violencia".

Los manifestantes rompieron las vidrieras de una tienda comercial y de un banco cercanos a la vía central de la marcha. También hubo informes sobre ocho automóviles incendiados en el suburbio de Eidelstedt. Incluso después de la medianoche, se estimaba que había unos 6.000 manifestantes en las calles, según el jefe de Policía Ralf Martin Meyer.

Esta protesta era la más temida por las autoridades alemanas, que calculaban que se sumarían unos 8.000 violentos de Alemania y distintos países de Europa.

La manifestación comenzó de forma pacífica y así se mantuvo hasta las 17 hora local, en medio de un clima festivo, con grupos de música y oradores internacionales entre los que estuvo una activista mexicana de la Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT).

La marcha debía arrancar en el Mercado del Pescado (Fischmarkt) junto al río Elba y cruzar el barrio de las diversiones, Sankt Pauli, por la Reeperbahn, también conocida como "la milla más pecaminosa del mundo" y culminar a apenas 300 metros del recinto ferial en el que tendrá lugar a partir hoy la cumbre del grupo de los veinte países industrializados y emergentes.

La protesta había sido organizada por un grupo de activistas antisistema en torno al centro "Rote Flora", un teatro ocupado desde 1989. En los días pasados se produjeron también roces entre policías y manifestantes por un campamento y la ocupación de un cruce vial en los que también se hizo uso de lanzaaguas y gas pimienta. La mayor manifestación contra el G-20 está prevista para mañana, cuando se espera la participación de unos 100.000 manifestantes.

Agencia DPA y Ámbito Financiero

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