27 de octubre 2014 - 00:26

Lacalle Pou promete evitar la tentación de refundarlo todo

 Montevideo (enviada especial) - Después de una larga campaña en la que su figura irrumpió con el ruido que causan las revelaciones, Luis Lacalle Pou logró romper el estigma de que un candidato joven no puede optar por la Presidencia de un país como Uruguay, donde la renovación generacional ha sido tradicionalmente difícil, e imponer un discurso ajeno a cualquier confrontación.

De profesión abogado, este hombre de 41 años dejó atrás el peso de ser el hijo del expresidente Luis Alberto Lacalle (1990-1995) y llegó a la política como diputado del Partido Nacional (PN, Blanco) por Canelones, en 2000, bajo el auspicio de su madre, la exsenadora Julia Pou.

Lacalle Pou basó su campaña en lo que definió como "la positiva", una estrategia basada en propuestas, y en la presentación de un equipo de técnicos, algunos provenientes de otras fuerzas, que ocuparán ministerios clave en caso de ganar el 30 de noviembre. Es el caso de Azucena Arbeleche, que dirigió la Unidad Gestora de Deuda en el Gobierno del Frente Amplio y sería designada ministra de Economía.

En materia económica, halagó la gestión del Gobierno saliente y afirmó no tener "complejos refundacionales. No creo en nacer de nuevo cada cinco años", afirmó.

Al igual que su rival, Tabaré Vázquez, considera necesario que el Mercosur se flexibilice y "sea más abierto al mundo".

Si llega al palacio presidencial, Lacalle Pou propondrá el programa "Asentamiento Cero", con el que se quiere eliminar la ocupación de terrenos irregulares en diez años.

El diputado anunció su intención de ser candidato a la Presidencia a finales del año pasado. Entonces, pocos apostaban a que pudiera vencer en las internas del PN a Jorge Larrañaga, quien terminó como su compañero de fórmula.

Su discurso tranquilo lo mantuvo lejos de las polémicas del pasado, como cuando, por ejemplo, en medio de una jornada en el Congreso casi se va a las manos con Juan José Domínguez del FA, quien lo tildó de "oligarca puto".

En 2010 propuso como diputado nacional un proyecto de ley para despenalizar el autocultivo de marihuana, una iniciativa que no logró el apoyo necesario. No obstante, Lacalle Pou es crítico de la ley aprobada bajo el Gobierno de Pepe Mujica porque prevé la venta de cannabis en farmacias.