Lamentos y críticas a gremios en una cumbre de 50 empresarios

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Desde ayer, AEA (Asociación Empresaria Argentina) tiene nuevo presidente: se trata de su hasta ahora director ejecutivo, Jaime Campos, que reemplazará a Luis Pagani en el cargo, tras siete años. El primer presidente de la entidad nacida al calor de la crisis de 2001-2002 había sido Oscar Vicente, quien rápidamente debió abandonar el cargo porque su mandante, el ahora retirado Gregorio Pérez Companc, le vendió su petrolera PeCom Energía a los brasileños de Petrobras.

Será Campos, entonces, el tercer titular de AEA. Esta decisión provocó algunas dudas, sobre todo porque se decía que la entidad elegía a un presidente profesional porque ningún empresario quería ponerse el sayo.

Uno de los miembros más prominentes de la entidad explicó por qué Campos: «Lo que vemos en esta etapa es la necesidad de construir consensos con todos los factores de la sociedad: sindicatos, partidos de la oposición, Gobierno, otras asociaciones empresarias... Campos es el hombre indicado para eso, pero una cosa es que pida una entrevista con el jefe de un bloque en Diputados en su condición de director ejecutivo, y otra muy distinta siendo presidente».

La decisión fue oficializada ayer en La Mansión del hotel Four Seasons, donde medio centenar de los empresarios más fuertes de la Argentina se reunió a almorzar, a cantar loas a Pagani --misión encomendada a dos de sus colegas- y a escuchar al politólogo Natalio Botana pintar un sombrío panorama de lo que se avecina en el país en los próximos dos años.

A la mesa principal se sentaron -además de Campos y de Pagani- Paolo Rocca (Techint), Héctor Magnetto (Clarín), Carlos Miguens (SADESA), Alfredo Coto, Cristiano Rattazzi (Fiat), Aldo Roggio y Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza). En otras mesas se acomodaron Eduardo Elsztain (IRSA), Alberto Grimoldi, Gustavo Grobocopatel (Los Grobo), Pablo Roemmers (Laboratorio Roemmers), Pascual Mastellone (La Serenísima), Marcelo Argüelles (Biosidus) y Julio Saguier (La Nación).

Quienes despidieron al hombre de Arcor fueron Rocca y Miguens, curiosamente dos de los empresarios más reservados del grupo. El accionista principal de Techint -que un día antes había hablado en un seminario para pymes- elogió a Pagani, llamándolo «constructor de consensos», y le agradeció «la paciencia, la vocación de servicio, el esfuerzo y la dedicación» puestos en el desempeño del cargo. Miguens, que tampoco es de los más locuaces o demostrativos, dijo algo parecido, y Pagani -en línea con los otros dos- apenas se limitó a calificar de «exagerados» los encomios de sus pares.

Acompañarán a Campos en su gestión como vicepresidentes Pagani, Rocca, Magnetto, Sebastián Bagó, Miguens, Roggio, José Cartellone, Coto, Enrique Pescarmona, Rattazzi, Amalia Lacroze de Fortabat y Antonio Gomis Sáez (YPF). El secretario será Acevedo. El hecho de que dos vicepresidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) como Acevedo y Rattazzi se hayan incorporado a la «mesa chica» de AEA en puestos clave indica a las claras esta voluntad de consensuar con sus entidades hermanas que marcará la gestión de Campos.

Fue justamente en la mesa principal donde se escucharon los diálogos más picantes; Magnetto habló de sus dificultades con el Gobierno y la intención de Néstor Kirchner (a través del secretario de Comercio, Guillermo Moreno) de revertir la fusión CableVisión-Multicanal; Rattazzi -después de que Botana hablara de la necesidad de reforzar las instituciones- dijo que eso debía ser una constante del movimiento empresario y no una actitud coyuntural cuando las cosas marchaban mal; Rocca asintió y apoyó al hombre de la automotriz. Hubo también una pequeña polémica en torno a ese mismo tema cuando se habló de la libertad sindical que la Corte Suprema estaba consagrando con sus fallos. «Si la Corte dice que la CTA es legal, no podemos desconocer esa decisión sólo porque nos parece menos razonable para negociar que la gente de la CGT; eso también es mantener el respeto a las instituciones, nos guste o no», dijo uno de los comensales. No tuvo demasiado consenso entre sus pares.

En diálogo con este diario, Campos dijo: «Vamos a mantener diálogos intensos con los actores relevantes de la política y organizaciones sociales. También intentaremos que la comunicación entre AEA y la sociedad sea más fluida y constante; quizás las organizaciones empresarias hayan tenido hasta ahora un déficit en su capacidad de transmitir de manera clara lo que queremos para el país; intentaremos hacerlo».

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