- ámbito
- Edición Impresa
Lapacó: “En el escenario me doy unos gustos tremendos”
Claudia Lapacó: «Yo nunca haría los manejos terribles que hace con las mujeres de su hijo la sultana Feiza. Además, los míos ya tienen 44 y 41 años. No escuchan mucho a mamita. Por suerte.»
El musical de Pepe Cibrián y Angel Mahler reúne en esta oportunidad a más de 50 artistas en escena y orquesta en vivo. Para el papel de Scherezade fue convocada Georgina Frère.
Periodista: ¿Esta versión tiene un formato más operístico?
Claudia Lapacó: Es lo que dice Pepe Cibrián. A mí me asusta un poco pensarlo. Son casi tres horas de espectáculo. Hay que tener muy buena salud para enfrentar este desafío. Esta versión es sumamente entretenida, tiene un mayor desarrollo dramático y también me encanta su música. No me canso de cantar las canciones, no sólo las mías, también se me pegaron las de los otros.
P.: Repasemos el argumento.
C.L.: A diferencia del libro original, la que manda matar a las distintas mujeres del sultán es su madre. Feiza no aparece en el cuento verdadero. Aquí en cambio tiene mucho protagonismo. Día tras día se encarga de elegir una nueva mujer para su hijo, pero al día siguiente la hace desaparecer para evitar que él se enamore y así poder conservar el dominio que tiene sobre él.
P.: Hasta que llega Sherezade y patea el tablero.
C.L.: Entonces, la madre pergeña una historia terrible para hacerla pasar por infiel y justificar su ejecución. Pero el amor triunfa y luego de muchos enfrentamientos e intrigas, el sultán logrará casarse con Scherezade. a pesar de su mamá.
P.: ¿Cómo se siente en el rol de malvada?
C.L.: Cuando ensayaba en el Luna Park tenía tanto miedo de que la gente no me quisiera. Estaba aterrorizada. Creía que nadie me iba a aplaudir. Pero, Pepe me decía: «el público te va a amar, Claudia». Y así fue, en todas las funciones recibía una ovación. También por eso quise volver a hacer esta obra.
P.: Usted es madre de dos varones ¿No comparte ni un poquito los celos de Feiza?
C.L.: Pero, yo nunca haría este tipo de manejos. Además, eso ya pasó. Ahora mis hijos tienen 44 y 41 años. No escuchan mucho a mamita. ¡Por suerte! Yo he padecido la no aceptación de una suegra. Entonces decidí que las mujeres que mis hijos eligieran, para mí iban a ser las mejores y se terminó. Lo único que me importa es la felicidad de ellos. Pero reconozco que en el escenario me doy unos permisos tremendos, como el enamoramiento medio incestuoso que siente Feiza por ese hijo tan viril y atractivo. Lo primero que pregunté cuando me llamaron, fue si iba a estar Juan Rodó. Nos llevamos maravillosamente y además por el tipo de situaciones que interpretamos es importante trabajar con comodidad y confianza. P.: Entre todas las madres que interpretó en escena, hay una de antología.
C.L.: ¿La que hice en «El Zoo de cristal»?
P.: No.
C.L.: ¿En «La profesión de la señora Warren»?
P.: No. Me refiero a «Días contados».
C.L.: ¡Ah, cuantas satisfacciones me dio esa obra! Yo sólo tenía tres escenas, pero eran muy redondas. Le estoy muy agradecida a Oscar Martínez que me dirigió de esa manera. El mucho no te deja hacer lo que querés, pero como es tan buen actor. Hice todo lo que él me dijo.
P.: Y también un poco más.
C.L.: Por ese trabajo me dieron tres premios ¡y los aplausos a telón abierto que recibía! Guardo muy buenos recuerdos de Cecilia Roth que siendo la protagonista absoluta nunca estuvo celosa del éxito que yo tenía. Al contrario, lo primero que me dijo fue: «Me divierto mucho al verte en el escenario». Eso no pasa muchas veces, que una super estrella como Cecilia y en un rol tan importante, tenga ese gesto de generosidad.
P.: Hablando de generosidad. Cibrián siempre la pone de ejemplo en sus clases. A usted y a Ana María Campoy.
C.L.: Con Pepe coincidimos en muchas cosas: en la disciplina, en lo que se logra a fuerza de trabajo. Adoro ver como forma a la gente. Es increíble la cantidad de actores argentinos que han pasado por sus elencos. Gente que yo no sabía que cantaba y bailaba, como Jorge Sassi o Damián de Santo. Es que, realmente, todo el que pasa por una obra de Pepito, aprende cosas fundamentales para su carrera. Y qué poco se lo reconoce... Pero él no se cansa de enseñar y siempre toma chicos nuevos. En este elenco la mayoría es del interior, donde Pepe dio seminarios e hizo varios castings. Hay chicos de Mendoza, Mar del Plata, La Rioja, Santa fe. Hay muy pocos de Buenos Aires. Algunos no pisaron nunca un escenario y uno los ve cantando y bailando con un profesionalismo sorprendente.
Entrevista de Patricia Espinosa


Dejá tu comentario