9 de agosto 2010 - 00:00

“Las escuelas del NEA y NOA siguen siendo las de menor desempeño”

Para el ministro, el objetivo es generar un desafío, otra oportunidad de aprendizaje para los alumnos.
Para el ministro, el objetivo es generar un desafío, otra oportunidad de aprendizaje para los alumnos.
La primera parte del Operativo Nacional de Evaluación 2010 comienza hoy en todas las escuelas medias del país, salvo en Neuquén. Las autoridades del área de la provincia solicitaron a la Nación que las pruebas se realicen un mes después porque los alumnos perdieron 30 días de clases por los paros docentes en marzo, al inicio del ciclo lectivo. En el resto de los distritos, hasta el 20 de agosto -el proceso requiere una semana, algunas jurisdicciones decidieron iniciarlo antes y otras después-, se tomará una prueba a unos 60.000 alumnos secundarios de 2º o 3º año, en una muestra de 2.000 secciones o divisiones.

El pedido neuquino permite adelantar una conclusión del operativo. Tal como anticipó a este diario el ministro de Educación, Alberto Sileoni, «si hay menos días de clases, seguramente va a estar más lesionada la calidad educativa» y subrayó también a la pobreza como obstáculo formativo.

El operativo continúa en octubre, entre el 12 y el 22, con la evaluación de unos 200.000 alumnos de 3º y 6º grado en una muestra de 3.000 escuelas primarias.

A continuación, veamos algunos fragmentos de la charla con el titular de la cartera nacional.

Periodista: ¿Además de la pobreza, es posible prever que la regionalización incide en la calidad educativa?

Alberto Sileoni: La regionalización tiene que ver con la pobreza también. Es decir, que la Ciudad de Buenos Aires exhibe los mejores resultados, y esto no es para quitarles mérito a los docentes de la Ciudad de Buenos Aires, tiene que ver con que también es la jurisdicción que mejores índices económicos y sociales tiene. Donde se exhiben los peores resultados, no es casualidad, es en el norte argentino. Las escuelas del Noreste y Noroeste siguen siendo las de menor desempeño.

P.: ¿Y cómo afecta la pérdida de días de clases por paros docentes?

A.S.: Es absolutamente cierto que no es lo mismo tener 180 días de clases que tener 150. Si se tienen menos días de clases, seguramente va a estar más lesionada la calidad educativa. Pero eso es independiente de la pobreza, porque pueden tener 30 días menos de clases chicos de escuelas menos rezagadas económicamente. También puede ocurrir que el alumno no provenga de una familia pobre, tenga 180 días de clases, pero le enseñen mal. Entran en juego otros aspectos pedagógicos; docentes con buenas prácticas y otros con malas prácticas. Por eso, queremos abrir un poco el concepto: si te faltan el respeto, si no respetan tus valores, si te discriminan, también en todos esos casos te están dando una educación de mala calidad.

P.: ¿Las pruebas son iguales para todas las provincias?

A.S.: No se contemplan casos especiales por pobreza o por días de clases perdidos. Después, cuando tengamos los resultados el año que viene, se buscará cuáles son las razones de las diferencias si es que quedan evidenciadas en los resultados. Y ahí vamos a poder comprobar si tiene incidencia la pérdida de días de clases, por ejemplo, u otros factores. La prueba es estandarizada: los contenidos son los mismos para escuelas públicas y privadas, urbanas y rurales. No se distingue por niveles ni por ámbitos de gestión. La natural limitación de las evaluaciones estandarizadas es el aspecto idiosincrásico, pero lo tenemos en cuenta.

P.: ¿No hay manera de anticiparse a eso y revertir, por ejemplo, una situación desventajosa?

A.S.: No podemos tomar una prueba distinta, no correspondería y lo que hacemos después, a la luz de los resultados, es interpretar por qué esos chicos tuvieron peores resultados. A veces puede ocurrir que sea por pérdida de clases. Lo que vamos a hacer este año, en algún sentido, es preparar a las escuelas. No es anticipar qué se les va a tomar, sino ponerlos a los alumnos en situación, notificarle a la escuela que salió elegida para la prueba y que la prueba versa sobre diversos temas. Generando conciencia en los docentes, que trasmitan a sus alumnos que van a tener una evaluación, que no es una carga, que sí es un desafío u otra oportunidad de aprendizaje. No sólo se evalúan aspectos cognitivos y de información, sino también se realizan otras mediciones que son más difíciles, que son actitudes, valores. ¿Queremos tener pibes que se saquen 9 en matemáticas y que no les importe nada el vecino, el compañero? No queremos eso, por eso tenemos que empezar a indagar valores, actitudes, respeto, en definitiva, queremos salir de ese concepto de excelencia en los resultados de los 90.

Entrevista de Sabrina Pont

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