En un comunicado leído por la delegación de las FARC encargada de los diálogos de paz en Cuba, las FARC informaron que Alzate (el militar de mayor rango secuestrado en los 50 años que lleva el conflicto), el cabo Jorge Contreras Rodríguez y la abogada Gloria Urrego fueron interceptados el domingo por unidades rebeldes móviles del bloque Iván Ríos "en ejercicio de sus tareas de seguridad", en el departamento occidental de Chocó.
"Una vez identificados plenamente, pese a vestir ropas civiles, los tres fueron capturados por nuestras unidades en razón a que se trata de personal militar enemigo, que se mueve en ejercicio de sus funciones, en área de operaciones de guerra", indicó la guerrilla.
El comandante Pablo Catatumbo, uno de los negociadores del grupo que se encuentra en La Habana, ofreció, en una conferencia de prensa, "generar los mecanismos de solución de este problema" y afirmó que se habría evitado si el presidente Santos hubiese aceptado una tregua bilateral mientras se desarrollan las negociaciones de paz, que hoy cumplirán dos años.
Desde el inicio del proceso, los insurgentes insistieron en acordar una tregua bilateral, planteamiento que el Gobierno rechazó por considerar que serviría a los rebeldes para fortalecerse militarmente.
Catatumbo pidió además al Gobierno colombiano aclarar "qué hacía este general, rompiendo todos los protocolos de seguridad", en esa remota zona donde opera la guerrilla, en referencia al hecho de que el general vestía de civil y se desplazaba sin escoltas.
Por el secuestro, que llevó a Santos a suspender las negociaciones, el senador y expresidente Álvaro Uribe responsabilizó a su sucesor y exministro de Defensa. "Santos traicionó su promesa de seguir nuestra política. De haberlo hecho, los jefes terroristas hoy estarían también en Cuba y en Venezuela, pero no tendrían estructura para el crimen en Colombia", acusó. "Hicieron creer que el Gobierno tiene controlado el terrorismo. Mienten: el terrorismo vuelve a controlar muchos territorios de Colombia", insistió.
Por su parte, la excandidata a la presidencia Ingrid Betancourt, quien estuvo secuestrada por las FARC durante seis años, sugirió que la orden de hacer cautivo al general Alzate no fue dada por la cúpula de la guerrilla, sino por integrantes que actúan en solitario. Apoyada en la experiencia de su cautiverio, dijo ser "consciente de la distancia entre los comandantes y los frentes en las regiones".
A principios de 2012, las FARC se comprometieron a no secuestrar más a civiles, pero se reservaron el derecho de capturar a policías o militares, a los que consideran prisioneros de guerra.
| Agencias AFP, EFE y DPA |


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