10 de agosto 2010 - 00:00

Las morgues rusas no dan abasto por el humo

Una mujer mira los restos de su casa en la región de Ryazan, 380 kilómetros al sudeste de Moscú. La capital de Rusia se tornó irrespirable.
Una mujer mira los restos de su casa en la región de Ryazan, 380 kilómetros al sudeste de Moscú. La capital de Rusia se tornó irrespirable.
Moscú - Muchos moscovitas están muriendo por el extremo calor y el humo de incendios forestales, y las morgues apenas pueden almacenar los cuerpos antes de cremarlos o incinerarlos.

Mientras muchos en Rusia temen que el número de muertos supere con creces la cifra oficial, las morgues se están desbordando y el crematorio de la capital rusa trabaja todo el día en tres turnos, según el personal.

En Mitino, en el noroeste de Moscú, una nota en el crematorio advertía que ya no aceptaban nuevos pedidos de cremación. «Desde que comenzó esta pesadilla de calor ha habido un drástico aumento de los funerales en los últimos dos meses, dos o tres veces sobre el promedio», dijo un empleado del cementerio.

Mientras el intenso calor establece nuevos récords de temperatura casi a diario y una espesa capa de humo por los incendios forestales ahoga la ciudad, la pregunta sobre el real número de muertes se ha convertido en un problema político para los moscovitas.

Diagnóstico

No hay estadísticas al respecto en Moscú, pero informes de medios han señalado que paramédicos de la ciudad no ponen «un golpe de calor» en los certificados de fallecimiento «para evitar el pánico».

El jefe del Departamento de Salud de la ciudad, Andrei Seltsovsky, dijo que las muertes casi se duplicaron a 700 diarias, con el calor como el principal factor.

El Ministerio de Salud criticó a Seltsovsky, diciendo que estaban «desconcertados por esas cifras no oficiales» y que en realidad la tasa de mortalidad de Moscú cayó entre enero y junio.

Irina, una mujer de mediana edad, estaba esperando en la sobrecargada morgue de Moscú para obtener el certificado de defunción que le permitiera enterrar a su madre, quien murió a causa del severo calor.

«Mi madre de 70 años murió con este calor», dijo la mujer. «Se había estado sintiendo mal por semanas, pero la ambulancia se negó a ir a buscarla, diciendo que todos los hospitales estaban llenos. Ahora está muerta, y tampoco tienen espacio en la morgue», agregó.

En la calle

Natalya, una mujer de 43 años, estaba llorando en la congestionada morgue del hospital N° 62, esperando los papeles para enterrar a su padre que murió de un infarto por la peor ola de calor que experimenta Moscú desde que comenzaron los registros hace 130 años. «Mi padre murió en la calle. Fue a comprar pan y se desplomó. La ambulancia tardó horas en llegar y me pasé todo ese tiempo junto a él en el calor», dijo Natalya.

La morgue del hospital Nº 62, diseñada originalmente para almacenar hasta 35 cuerpos, fue sobrecargada desde que comenzó la ola de calor en junio, dijo un asistente.

«Hoy tenemos 80 cuerpos. Los almacenamos en cualquier lugar porque los refrigeradores están llenos», dijo.

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