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Las pymes industriales no precisan más devaluación
Un informe de la UIA afirma que con este dólar son “recontra” competitivas. Piden tasas de interés bajas.

De modo que los supuestos reclamos industriales de un dólar más competitivo caerían por tierra entre las pymes manufactureras. Claro que existen disparidades sectoriales, pero no son significativamente grandes ya que existe un 15% de diferencia entre el sector que solicita el tipo de cambio más alto (autopartes) y aquel que solicita el más bajo (vidrio, cerámica). Por ejemplo, para autopartes el dólar adecuado sería de $17,5 seguido por las ramas de metales, electrónica y madera, con un dólar de entre $16,17 y $16,48. Los más cercanos al valor actual son, además de vidrio y cerámica ($15,19), los sectores de caucho y plástico con $15,42 y alimentos y bebidas con $15,50, seguidos de papel e impresión y muebles con $15,51 y $15,53 respectivamente.
El relevamiento concluye enfáticamente que "con este nivel de tipo de cambio, si se lograra reducir el costo del capital y el costo de la logística las pymes industriales serían 'recontra' competitivas". Cabe recordar que apenas asumió el Gobierno eliminó la mayoría de las retenciones a las exportaciones manufactureras, lo que potenció la competitividad sectorial. Además, en el último tiempo el tipo de cambio real multilateral experimentó una mejora a raíz de la reciente apreciación del real. También fue clave la intervención del Banco Central desde mayo en pos de sostener el dólar en estos niveles. En los próximos meses el accionar del BCRA será relevante para mantener el tipo de cambio competitivo en medio de la desaceleración inflacionaria.
El panorama sectorial muestra lo duro que fue el segundo trimestre del año, con una caída de las cantidades vendidas del 9,3% interanual (en las pequeñas, la baja fue 12,1% y en las medianas, del 5,7%) y de la dotación del 1,8%. Así la rentabilidad cayó para el 70% de las pymes, que manifiestan como principales problemas el aumento en los costos salariales, la caída de las ventas y el retraso en los pagos de los clientes. Al respecto en el segundo trimestre el precio de venta promedio de las pymes se incrementó 7,3%, mientras que el alza en los costos resultó del 15,1%, ampliándose el margen de aumento en favor de estos últimos. "Esta alza no pareciera aún haber sido trasladada al precio de venta. Hay que tener en cuenta el impacto en costos de los ajustes de tarifas de energía y, especialmente, los aumentos salariales", advierte la entidad. Cerca del 70% manifestó haber percibido subas en el costo del principal insumo y el 90% haber incrementado la remuneración promedio del personal.


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