18 de noviembre 2013 - 00:00

Las urnas se llenaron de demandas renovadas

No bien se conocieron los primeros resultados de los comicios presidenciales chilenos, los simpatizantes de Michelle Bachelet salieron ayer a la tarde a las calles a celebrar. La médica socialista supo mantener una elevada ponderación ciudadana durante sus años en el llano.
No bien se conocieron los primeros resultados de los comicios presidenciales chilenos, los simpatizantes de Michelle Bachelet salieron ayer a la tarde a las calles a celebrar. La médica socialista supo mantener una elevada ponderación ciudadana durante sus años en el llano.
Santiago (enviada especial) - La expectativa por un cambio estructural con el próximo Gobierno chileno era palpable ayer en los centros de votación de esta ciudad, donde, independientemente de la zona, la mayoría de los consultados por Ámbito Financiero confesó haber depositado junto a su voto el hambre de reformas.

Aunque la mesas abrieron a las 8 de la mañana, no fue hasta pasadas las 11 que la población comenzó a acudir visiblemente, lo que originó largas colas inclusive en las mesas más chicas.

El centro más concurrido fue el Estadio Nacional -otrora utilizado como prisión clandestina y centro de ejecuciones por la dictadura-, donde se instalaron cerca de 200 mesas para unos 70 mil votantes. Pasadas las 15, Clara Maronnesi, de 36 años, se disponía a votar por primera vez desde que el empadronamiento pasó a ser automático. "No lo había hecho antes porque el trámite (de inscripción) me daba maña", reconoce en conversación con esta enviada. "Me lleva a votar hoy el haber sido mamá recientemente y el temor que me da no poder darle un futuro digno a esa niñita", sostiene con rostro de preocupación. "Voy por Bachelet, creo que ha cambiado".

Todas las personas esperaban ordenadas su turno para ejercer su derecho, en un proceso que se lleva adelante a la vieja usanza, con lápiz y papel. Bajo la bandera gigante que marca la entrada al estadio, muchos vivían el evento como una verdadera fiesta, para la que acudieron con sus mejores galas.

"Soy consciente de que esto puede marcarnos el futuro", sostuvo Miguel Antogasta (23). "¿De qué manera me puedo quejar si no ejerzo mi derecho a voto?", se preguntó. El joven estudia Medicina en la Universidad de Chile, carrera para la que contrajo un préstamo de 8.000.000 pesos (16.000 dólares). "Creo que además de las tomas y las marchas, hace falta tener una conciencia política que ayude a que los funcionarios lleven a cabo las reformas. De lo contrario, siempre seremos los rebeldes antisistema", indicó, a la vez que contó que votó por el independiente Franco Parisi.

Desde que la democracia fue reconquistada, Chile ha intentado superar deudas sociales como la erradicación de la pobreza extrema, las reformas judicial y de salud. En esta ocasión, los pedidos giran en torno a una nueva Constitución, una reforma tributaria, cambios en las jubilaciones privadas (que dejan a muchos afuera) y mejoras en la educación pública. Este cambio de ciclo se tradujo en la presentación de nueve candidatos, todos ellos con diferentes alternativas para modificar el modelo vigente.

Ivana Burech (88) estaba a la espera de su turno para sufragar acompañada por su hija Marta Bogni (68) en el Liceo Tajamar, a unos 300 metros de uno de los polos comerciales de la capital. "Tengo muchas elecciones encima", confiesa entre risas, para luego dar paso a lo importante: "Lo único que me interesa ahora es la jubilación, yo cobro 120.000 pesos (unos u$s 240) y no creo que me lo merezca luego de haber sido maestra de jardín de infantes por más de 50 años", explica. "Voto a la Evelyn porque no me gusta que se repita el plato. No voy a votar por Bachelet, por culpa de ella se murieron muchas personas, le mandaban las alertas por el tsunami (de febrero de 2010) pero ella no las escuchó, enfatizó respecto a la catástrofe que siguió a un terremoto de 8,8 en la escala de Richter, en la que murieron 550 personas. "Ella será muy simpática, pero con el carisma no se gobierna", sentenció.

Victoriano Saez (50), hispano-chileno, votó ayer por primera vez. "Por M.E.O.", dice en referencia al dirigente del PRO, Marco Enríquez-Ominami. "Chile debe modernizarse, tiene que romper con el sistema burocrático actual, tiene que haber libertad de expresión. Toda la máquina de poder es heredada de la dictadura", aseveró, mientras abrazaba a su hijo pequeño, y su esposa asentía.

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