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Las zoolatrías de Schvartz desafían al contemplador
Marcia Schvartz pinta con crudeza las desigualdades sociales que actualmente se han visibilizado como nunca antes.
Es lo que se siente cada vez que se miran sus obras, una realidad ante la que se bajan los ojos o se pretende ignorar. Su obra produce angustia porque cala hondo, es un puñetazo en el plexo solar. Sus retratados: marginales, travestis, prostitutas, habitantes de las villas, peruanos, bolivianos, paraguayos, provincianos, rioplatenses. Dibujo excepcional, pintura desenfadada, enfatiza sus negras cabelleras, ojos intensos, vestimenta típica, saquitos de cuero o jeans que marcan las exuberancias femeninas.
Mordaz en su visión del "Secretario de Cultura de El Impenetrable", con la iconografía infaltable del retrato de Perón montando su caballo, la imagen religiosa, el arbolito navideño, el consabido mate y la actitud de todopoderoso.
Sus carbonillas sobre lino, ante tanta parafernalia kitsch que abunda en muchas de sus obras, son despojadas, imperdibles "El Mundo de Juancito" o "Buda", personajes de una tribu urbana, muy reconocibles por su andar y actitud. Otras obras como "Preparándose para ARTE VA", escrito tal cual, "Gran Salón" o "La negra va a la pachanga" no eluden la ironía y la crítica. En las repisitas del precario mobiliario, todo cabe: secador, guantes de goma para teñirse el pelo, perchas, corpiños, enchufes, estampitas, papel higiénico, presidido por una figura femenina.
Hay paredes cubiertas con cuadros de 70 x 70 cm. con marcos trabajados donde encierra fetiches, simbología latinoamericana, oriental, amuletos, artesanía casera, máscaras que suponemos ha recolectado en sus viajes y que funcionan como altares.
Una obra hipnotiza por su crudeza y por su casi imposibilidad: un poster con la leyenda "Otro Humahuaca es posible", detrás de una mujer del lugar con su vaso y botella de chicha en una postura y expresión de aquella que sabe que "no hay salida".
Marcia Schvartz pinta con crudeza las desigualdades sociales que actualmente se han visibilizado como nunca antes, la irreversible pauperización de la ciudad en la que aquellos que llegaron de otras tierras, aún de las nuestras, quizás puedan soñar con un mundo mejor, menos indiferente. Con su pintura, Marcia Schvartz demuestra que no lo es. (Clausura el 4 de agosto., Av. Alicia Moreau de Justo 1300. PB.Campus Universitario de Puerto Madero).
Lapadula
En 2004 se conoció la obra de Pablo Lapadula en el Palais de Glace en ocasión de su muestra "Prueba de Laboratorio".
En ese laboratorio había ratas, insectos, dibujos científicos. A través de tomas directas, fotogramas, los insectos irradiaban luz, las ratitas semejaban personajes de comic. También humanos cuyos gestos se veían al trasluz de una placa radiográfica carbonizada. Es decir, su contacto con el fuego viene de hace bastante tiempo, lo que puede comprobarse en su actual muestra "Estados Físicos" en Galería Praxis. A primera vista es engañosa, el artista aclara que no son fotografías. Imágenes geométricas, grillas, cuadrículas, opuestos positivos-negativos, juegos de luz y sombra, luminosidades fractales, juegos de planos. Lapadula "dibuja" con la llama de una vela, el humo produce estos efectos hipnóticos que suponemos él mismo debe sentir cuando acerca la llama al papel, haciendo equilibrio para evitar que todo sea consumido por el fuego. (Clausura el 17 de julio).


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