22 de enero 2009 - 00:00

Ledesma: $ 65 M en más biocombustible

Federico Nicholson
Federico Nicholson
Ledesma, el grupo que capitanea Carlos Pedro Blaquier, anunció ayer que invertirá $ 65 millones (más de u$s 20 millones) en la ampliación de una planta deshidratadora de caña de azúcar, cuya producción se destinará totalmente al negocio de los biocombustibles. Para abastecer la nueva deshidratadora (que se importará desde Brasil), Ledesma promete sembrar 4.000 nuevas hectáreas de caña de azúcar.
La oportunidad de la inversión -que se produce en plena crisis- tiene su lógica en el hecho de que a partir de 2010 las naftas que se vendan en la Argentina deberán contener un 5% de alcohol. Se estima que la necesidad de biocombustible para satisfacer esa obligación rondará los 200 millones anuales; con la ampliación, Ledesma estará en condiciones de abastecer cerca de una cuarta parte de esa cantidad.
Producción
De hecho, cuando la planta esté instalada y en funcionamiento para mediados del año próximo, la producción total de alcohol del grupo rondará los 55 millones de litros anuales, pero una parte seguirá destinándose a las actua-
les aplicaciones: exportación, venta a fraccionadoras de alcohol medicinal e industrias de bebidas. La próxima fábrica representará un incremento del 40% sobre la actual capacidad del grupo.
Fuentes de la empresa dijeron a este diario que «la planta de Jujuy es la primera etapa de un plan de inversiones en biocombustibles, que prevé -de acuerdo con las necesidades del mercado- ampliar aún más nuestra capacidad productiva». De hecho, hace algunos meses, Ledesma habló de instalar otra deshidratadora en Tucumán, para utilizar la caña que le entregarían varios ingenios de esa provincia. Ese proyecto, por ahora y en virtud de la coyuntura, sigue en estudio.
Federico Nicholson, CEO de Ledesma, dijo: «Estamos muy entusiasmados con esta nueva posibilidad, que va a generar empleo y valor en la provincia. En tiempos turbulentos como los actuales, Ledesma no sólo mantendrá nuestros 6.500 puestos de trabajo, sino que además seguimos pensando en crecer en producción y empleo». Y si bien la nueva máquina requerirá para su operación apenas un puñado de trabajadores, en Ledesma afirman que «el aporte grande en nuevos puestos se dará en las 4.000 nuevas hectáreas de caña de azúcar que se sembrarán».
En relación con lo que sería la segunda etapa del plan, Nicholson dijo: «Se está estudiando la posibilidad de incorporar una nueva destilería», sin dar mayores precisiones. «El acceso al financiamiento está realmente complicado, y tampoco ayudan los aumentos de impuestos, pero seguiremos analizando las alternativas para seguir creciendo».
Aprovechamiento
El proceso de conversión de los jugos de la caña en alcohol «cierra el ciclo» de aprovechamiento de ese vegetal: Ledesma extrae el azúcar, la deshidratadora separa el alcohol del exceso de agua para poder mezclarlo con la nafta, y el bagazo se utiliza como materia prima del papel que fabrica la compañía de los Blaquier. «Sólo resta usar las hojas de la caña, que no tienen azúcar (está en el tallo); pero ya tenemos un proyecto piloto en un par de nuestras plantas para quemarlas como combustible», dijo la fuente.
Cabe apuntar que Brasil es el país de la región (y quizás del mundo) que más desarrollado tiene el biocombustible. Desde 1975 viene instrumentando el programa Proálcol, y en la actualidad las naftas brasileñas contienen todas un 25% de alcohol (cinco veces más que lo que tendrán las argentinas el año que viene), y además hay vehículos que funcionan exclusivamente a alcohol. De ahí que la máquina que compra Ledesma provenga de ese país: la tecnología que desarrollaron los brasileños en el aprovechamiento de la caña y otros cultivos para transformarlos en combustibles es la mejor de la región.

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