7 de mayo 2013 - 00:00

Levantan paro de micros tras precaria tregua con promesas

En Retiro, la parálisis de la actividad se vio sacudida  por momentos a raíz de una protesta de pasajeros varados que alegaron haber recibido comida en mal estado de parte de las empresas que les vendieron pasajes.
En Retiro, la parálisis de la actividad se vio sacudida por momentos a raíz de una protesta de pasajeros varados que alegaron haber recibido comida en mal estado de parte de las empresas que les vendieron pasajes.
Al filo de la medianoche el sindicato de choferes de micros (UTA) levantó el paro que mantuvo los últimos cinco días, tras aceptar el compromiso del Gobierno de analizar una compensación para los empresarios del sector por el aumento salarial del 23 por ciento. La suspensión de la medida llegó tras una extensa negociación en el Ministerio de Trabajo. Aunque no hubo un compromiso empresario, el gremio aceptó poner fin a la huelga a la espera de una garantía de cobro de la suba.

Hasta ayer la huelga había dejado a 250 mil personas en todo el país sin viajar. Roberto Fernández, jefe de la UTA, le dijo a este diario que resolvió el fin de la medida de fuerza para "no quedar como socios de los empresarios" en su reclamo común de aportes estatales para la actividad. El acuerdo precario se alcanzó sobre la base de una resolución conjunta de Trabajo y del Ministerio de Interior y Transporte, del sábado pasado.

El Gobierno había amenazado con multar a 500 empresas de transporte de pasajeros de larga distancia. El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, advirtió que tanto el gremio como los empresarios "toman de rehenes a los pasajeros para volver al sistema de subsidios". El conflicto gira en torno a los 840 millones de pesos al año que costaría el incremento salarial del 23% dispuesto por el Ejecutivo y que los transportistas alegan no estar en condiciones de afrontar.

Durante varias horas hubo ayer una nueva reunión en la cartera laboral con la UTA y representantes del sector patronal, agrupados en la Cámara Empresaria de Larga Distancia (CELADI). El planteo de ambas partes fue unívoco: que el Estado absorba el costo del transporte de discapacitados y acompañantes, que según los empleadores insume $ 1.000 millones al año por la entrega sin costo de 5 millones de pasajes.

Aunque no formó parte del petitorio formal, sobrevoló en el encuentro la queja de gremialistas y empresarios contra lo que entienden una "competencia desleal" de Aerolíneas Argentinas, que en su condición de empresa renacionalizada y receptora de subsidios ofrece, según coinciden, pasajes a valores similares a los de los micros de larga distancia. En diálogo con radio América, Fernández dijo el domingo que Aerolíneas debería "aumentar las tarifas".

Gustavo Gaona, portavoz de CELADI, le dijo a este diario que además de la compensación los empresarios reclamaron mayor control sobre "las combis truchas que trabajan a dos cuadras de las terminales", la "restitución de la exención en el pago de peajes", la adecuación de la jornada laboral y "avanzar sobre un marco regulatorio que no existe".

Según Gaona, desde enero de 2012 las empresas dejaron de estar alcanzadas por el subsidio al gasoil y comenzaron a pagar los peajes, que representan unos 60 millones de pesos más por año. "Desde entonces en todas las negociaciones el Gobierno se comprometió a compensar esos mayores costos, pero todo quedó en palabras", lamentó el vocero. Además, sostuvo que en los últimos dos años, a instancias de la competencia con Aerolíneas Argentinas y el transporte irregular, sumado a la suba de tarifas, las empresas de micros "perdieron entre un 15% y un 20% de pasajeros".

El conflicto en los micros representa para el Gobierno un dolor de cabeza también en el plano político. La UTA integra la CGT oficialista, que lidera Antonio Caló. Sin embargo, Fernández elevó sus quejas por una supuesta indiferencia del Ejecutivo a sus reclamos. La escala salarial de los choferes de larga distancia está vencida desde el 1 de enero y las negociaciones no prosperaron en cinco meses. A última hora de anoche Trabajo volvió a citar a las partes y logró la firma del acuerdo, que fijó una tregua hasta el 20 de mayo. Para entonces debería estar saldado el pago de las diferencias por el aumento de 18% entre enero y marzo, y de 23% desde abril.

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