26 de octubre 2010 - 00:00

Levantaron ayer el paro de trenes

El clima de tensión generado a partir de la muerte del militante del PO Mariano Ferreyra fue el factor determinante para que anoche el gremio de La Fraternidad, que nuclea a los conductores de locomotoras, aceptara las «sugerencias» llegadas desde el Gobierno nacional y levantara el paro nacional de trenes que estaba previsto para hoy. La medida se había originado en la -hasta ayer- fallida negociación entre el sindicato que encabeza Oscar Maturano y la empresa de cargas Ferroexpreso Pampeano (FEPSA), cuyo accionista principal es el grupo Techint. Según pudo averiguar este diario, el acuerdo al que se llegó fue bastante salomónico: los trabajadores obtienen un aumento salarial del 31 por ciento (que era lo que ofreció FEPSA), y la empresa accede a incrementar en el 30 por ciento la asignación por año de antigüedad de los maquinistas.

Podría decirse, sin embargo, que la mayor victoria fue obtenida por la empresa, dado que el gremio accedió a un pacto de «paz social» por dos años en su reclamo de modificar las condiciones laborales de sus afiliados. Por caso, La Fraternidad pedía que los maquinistas trabajaran «ocho más dos» (ocho horas de labor efectiva más dos de viáticos) en temporada alta, en vez de las «nueve más dos» que hacen actualmente, y que es el régimen que rige para la temporada de menor transporte de cargas. Esa sola alteración del convenio implicaba para la empresa la contratación de 55 personas adicionales para compensar el menor número de horas trabajadas por su personal.

De todos modos, no es aventurado afirmar que, más allá de la negociación que encabezó en persona el ministro Carlos Tomada, lo que pesó de manera decisiva en el acuerdo fueron las llamadas que recibió Maturano del ministro de Planificación Julio De Vido y del secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi, según se interpretó en el gremio, actuando por orden de la propia presidente Cristina de Kirchner.

Invendible


El mensaje oficial habría sido claro: el clima que se creó en el ámbito ferroviario no da hoy para dejar al país sin trenes. Y si bien La Fraternidad no tuvo relación directa alguna con la tragedia ocurrida en el barrio de Barracas, también es cierto que la alianza tácita de Maturano con el líder de la CGT Hugo Moyano hacía «invendible» dejar de a pie a millones de trabajadores por un conflicto en una línea de transporte de cargas propiedad de Techint. El trascendido indica que, de cualquier manera, el levantamiento de la huelga es «provisorio», por lo que La Fraternidad podría retomar la medida de fuerza cuando el clima político lo permita. Para entonces, la cláusula de «paz social» será casi letra muerta.

Sergio Dattilo