23 de junio 2014 - 00:00

Leve reacción del crédito privado en junio: crece el 0,4%

Leve reacción del crédito privado en junio: crece el 0,4%
A lo largo de la primera quincena de junio, el crédito privado en pesos apenas dio tibias señales de alguna recuperación en torno al 0,4% mensual (unos $ 2.400 millones, la mitad que en mayo pasado). Los datos oficiales muestran que los préstamos privados vinculados a los adelantos en cuenta corriente y los créditos personales son las únicas líneas de financiamiento que registran cierta mejora. Los saldos promedios mensuales de ambas líneas crecen aproximadamente unos $ 1.100 millones. Mientras las operaciones de financiación vía documentos e hipotecarias parecen haber frenado la caída. En cambio, no deja de llamar la atención el notorio retroceso de las financiaciones vinculadas con tarjetas de crédito, que acusan una caída promedio mensual de cerca de $ 700 millones y en menor medida de los créditos prendarios, con una caída de $ 60 millones (asociada indudablemente al derrumbe de la venta de autos).

El ajuste de las financiaciones con tarjetas podría reflejar cierto agotamiento de la capacidad de las familias a seguir endeudándose y/o la necesidad de reducir el peso de las deudas sobre el presupuesto familiar ante la erosión de los ingresos reales.

El stock de préstamos privados en pesos asciende a $ 480.051 millones, mientras los nominados en dólares suman u$s 4.156 millones.

En cuanto a las financiaciones en pesos, la velocidad de crecimiento se mantiene en torno al 24% anual, lo que representa menos de la mitad de lo que sucedía un año atrás. La única línea de crédito que crece en términos reales es las vinculada con tarjetas, que lo hace a casi el 39% anual. El resto crece entre el 18% y el 26% anual.

Lo que ocurra con los préstamos personales, con tarjetas y adelantos es determinante porque entre estas tres líneas se concentra el 55% del total de los préstamos en pesos. De manera que en función de cómo se comporten estas financiaciones puede esperarse algún impacto sobre el nivel de actividad. Vale recordar que cerca del 85% de las transacciones que se pactan en la economía doméstica son vía crédito bancario, lo que explica la preocupación oficial y de los analistas por el comportamiento del crédito privado.

La consultora Economía & Regiones, en relación con las nuevas normas del BCRA sobre los topes en las tasas de interés, para incentivar crédito y el consumo privado, considera que difícilmente eviten el círculo vicioso de menor crecimiento, menor crédito y con la caída del crédito, mayor deterioro del nivel de actividad. "Por el contrario, la regulación de tasas podría afectar al principal fondeo de los bancos (depósitos) y por ende al crédito, lográndose el efecto contrario al buscado. De hecho, se podría reducir la oferta de financiamiento al consumo de créditos de montos más pequeños, se reduciría el número de cuotas para financiar electrodomésticos y vestimenta y se podría reducir la tasa que pagan los depósitos (a plazo) e incrementar las presiones sobre el mercado de dólar informal", advierte la consultora.

J.G.H.

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