La preocupación oficial por aceitar el ingreso de dólares al país apuró al Banco Central a permitir que los bancos puedan destinar sus líneas de inversión productiva a "facilitar las operaciones de comercio exterior". El financiamiento en pesos, que por una normativa que rige desde 2012 las entidades deben prestar a una tasa de interés fija del 17% anual, estaba restringido a resolver los proyectos de capital que ponen en marcha las empresas grandes, medianas y pequeñas. Pero perdió dinamismo en los últimos meses por la mayor resistencia que mostraron los bancos en un contexto de fuerte suba de tasas de interés.
El jueves, mediante la comunicación "A 5.570", el Central resolvió que, a partir de ahora, podrá "admitir" con carácter excepcional (y siempre que la solicitud sea "fundada") destinar las líneas productivas "a otras financiaciones, en la medida en que tengan como destino facilitar operaciones de comercio exterior, adicionales a las ya contempladas en estas normas". La flexibilización se dispuso a solo un mes de que el organismo permitiera ampliar el uso de estos fondos a fortalecer el descuento de cheques, otra vía de financiamiento corporativa.
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