Una sorpresiva medida de fuerza dispuesta por la seccional oeste de la Unión Ferroviaria generó ayer demoras de hasta una hora en el servicio, provocó fastidio entre los pasajeros y un duro cruce entre el Gobierno y el gremio liderado por Rubén Sobrero. Pasadas las 19, Sobrero informó que habían "fracasado" las negociaciones en el Ministerio de Trabajo, por lo que hoy continuarían la medida de fuerza.
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La jornada se inició con un plan de lucha con quite de colaboraciones que afectó el servicio que une Once con Moreno.
El delegado "Pollo" Sobrero explicó que resolvieron en asamblea "trabajar a reglamento" para exigir el pago de una suma de dinero que, explicó, la operadora del servicio les adeuda.
"Esta deuda ya la pagaron en todos los ferrocarriles; nos sentimos discriminados", apuntó Sobrero, y señaló que "el trabajo a reglamento va a generar grandes atrasos" en el servicio, lo que afectará a cientos de miles de pasajeros.
El gremio que representa a los trabajadores de esta línea, que después de la Roca es la que más pasajeros transporta entre el Gran Buenos Aires y la Capital Federal, iniciaron el plan de lucha en las primeras horas de ayer.
Las medidas de fuerza, que consisten en el quite de colaboraciones en todas las tareas que se encuentren encuadradas dentro del convenio de la Unión Ferroviaria, será llevada a cabo "por una semana".
La medida de fuerza fue decidida ante las "dilaciones" en la discusión salarial sobre el pedido de aumento de un 40%, informó la seccional oeste de la Unión Ferroviaria en la que se encuentran agrupados la mayoría de los operarios.
Además, los trabajadores reclaman el pago de "la deuda sobre las liquidaciones ante la ley de tickets" y protestan contra "la falta de respuesta sobre el pago de resarcimiento por cambio de razón social".
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