19 de agosto 2013 - 00:00

Lista K porteña busca voto de clase media

Juan Cabandié
Juan Cabandié
En el kirchnerismo porteño todavía no hay candidatos fijos para las elecciones locales, pero la calculadora ya está funcionando.

La tropa K está a la espera de nuevos sondeos que orienten a los candidatos sobre las posibilidades de aumentar las chances en los comicios generales de octubre, cuando en la Ciudad de Buenos Aires se elegirán senadores, diputados y 30 legisladores.

La lista que encabezó Daniel Filmus a senador y Juan Cabandié a diputado nacional rozó el 20% de los votos, una marca que creen no fue tan mala en un distrito que le es adverso al peronismo y en comparación con otras geografías donde el oficialismo fue más castigado.

En rigor, la mejor elección del kirchnerismo en la Capital Federal fue de cerca del 30% de los votos, pero cuando se postulaba Cristina de Kirchner. La peor la registró en las legislativas de 2009 con el 11,5%, por eso el tercer puesto que registró en las PASO del pasado domingo 11 de agosto, con 375.663, alienta al sector a mejorar el resultado, donde la ilusión máxima es el 26%. Pero calculan que de no lograr esa suma, con poco más de lo acumulado en la interna podrán aumentar el número de legisladores que actualmente tiene el Frente para la Victoria y sus bloques satélites, cuando deben renovar cinco bancas en conjunto.

Para los análisis K, una porción de votantes que adhirió a la precandidatura de Alfonso Prat Gay (ver nota en pag.11) del combo UNEN que llevará Fernando Pino Solanas como postulante al Senado, podría optar por Filmus, pero no todo, claro, ya que el macrismo cree que buena parte irá para ellos. Según la calculadora K, el 1,6% de esos sufragios, que representaría el 1,5% del padrón que concurre a las urnas, sumaría a sus postulantes, pero también piensan en qué sucederá con los votos que registraron distintas agrupaciones de la izquierda, algunas inclusive que no alcanzaron al piso para llegar a octubre.

Tal vez, consideran, otros puntos a favor vendrían del votante que se quedó sin opción en el cuarto oscuro de las elecciones generales.

De ese modo, el kirchnerismo porteño, que logró su mejor caudal de votos en las zonas más relegadas de la Ciudad de Buenos Aires, apuesta en la campaña que comienza a conquistar adhesiones en los sectores medios, por caso, que favorecieron a Prat Gay aunque no le alcanzó a ese economista para seguir en carrera.

La idea de reforzar la tira con un ministro que encabece la lista a legisladores porteños, como Carlos Tomada, se desvanece por el momento, pero aumenta la decisión de repartir los renglones entre todas las porciones que integran el Frente para la Victoria, incluyendo a los aliados. La otra posición avanzada es la habilitación de colectoras que, si bien en las últimas elecciones generó una confrontación interna dentro del oficialismo, facilita el reparto. Allí estarían los candidatos de la agrupación de Martín Sabbatella, como también alguno de Aníbal Ibarra, entre otros.

La aparición del combo Carrió complica al kirchnerismo que pone en juego la banca del Senado en representación de la minoría.

"No nos vamos a disfrazar de algo que no somos, somos esto, pensamos de esta manera, creemos en un Estado presente y queremos una Ciudad inclusiva"
, sostuvo Cabandié durante una recorrida de campaña por el barrio porteño de La Boca.

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