13 de enero 2011 - 00:00

Llamado a la solidaridad

Walter Erviti rompió el silencio y cargó contra el presidente de Banfield, Carlos Portell.
Walter Erviti rompió el silencio y cargó contra el presidente de Banfield, Carlos Portell.
Sin lugar a dudas, el coqueteo de Walter Erviti con Boca es la novela del verano. Que en las próximas horas llega, que se cae definitivamente el pase, que resurgen las posibilidades... Todos los días aparecen versiones que alimentan expectativas que en pocas horas se diluyen. Con la ida de Julio César Falcioni a Boca, se sabía que el técnico iba a querer llevarse a su preferido, Erviti, y que el volante, a los 30 años, no iba a querer desaprovechar la oportunidad de pasar a un grande y ser dirigido por el entrenador que mejor lo entiende. Sin embargo, en el medio aparece Banfield, que tras la conflictiva salida del entrenador busca evitar que ocurra lo mismo con la figura del equipo.

Ayer al mediodía, Erviti llegó a Mar del Plata, donde el plantel que ahora dirige Sebastián Méndez realiza la pretemporada desde hace unos días. Por un permiso especial para arreglar cuestiones familiares, el volante recién se sumó ayer al equipo y lo que primero hizo fue reunirse (junto a su representante) con Carlos Portell, el presidente del club, para aclararle que ya sabe de la oferta de Boca y que, si bien está en las manos de la dirigencia, le gustaría pasar al club xeneize en la etapa final de su carrera.

«Yo quiero jugar al fútbol», dijo Erviti y cualquier otra pregunta ya queda atrás. El mediocampista tiene contrato con Banfield desde hace unos meses y es el jugador más caro del plantel. Pero la queja del volante pasa por la falta de sinceridad de la dirigencia, que no le habría contado sobre el interés formal de Boca desde un principio y ahora por el rechazo de Portell a la oferta concreta de dos millones de dólares. «Y si ofertan tres creo que también van a ser insuficientes», agregó el jugador.

«En la reunión le dije a Portell que sería mucho más fácil si dice que soy intransferible. Esto no tiene mucho sentido. Yo valgo lo que pueden llegar a pagarme, ¿se entiende? Si hay un solo club que oferta, no valgo mucho más que eso; si no, vendrían más clubes. Creo que es algo bueno para Banfield, más por lo que gastó en comprarme. A Carlos (Portell) le dije: Pónganme el precio que quiera, pero le aclaro que conmigo puede tener un jugador completo o un jugador enojado según la manera de manejarse. Hoy estoy esperando», explicó un fastidiado Erviti.

Es que sabe muy bien lo que quiere Banfield («Portell va a tratar de que yo me quede») y por eso intenta por todos los medios presionar hasta el final.