- ámbito
- Edición Impresa
“Llevan 10 años sin cobrar un centavo. Oferta es aceptable”
Respirando aire de primavera romana, Boudou sostuvo ayer que «la concreción de la emisión de deuda por u$s 1.000 millones estará sujeta a que se den condiciones aceptables para la Argentina».
«Nuestra presencia por segunda vez en Italia en este proceso intenta demostrar la importancia que da el Gobierno a solucionar este conflicto, en un momento de mucha dificultad internacional, poniendo dinero en efectivo para cumplir con los intereses y cambiando a la par los bonos de los tenedores individuales», enfatizó el ministro durante una concurrida rueda de prensa de la que tomaron parte medios locales e internacionales.
Por su parte, Lorenzino, tras reconocer que «para los bonistas italianos es importante el proceso de arbitraje presentado ante el CIADI por la deuda argentina», advirtió que «el tribunal todavía no ha tomado, y es probable que a lo largo de este año no tome, una decisión respecto de si es una jurisdicción competente para realizar un proceso de revisión del asunto».
A continuación, las principales declaraciones de Boudou de ayer:
La Argentina tiene mucho afecto por Italia, acá hay cuestiones hasta familiares. La Presidenta hizo mucho esfuerzo en diseñar la mejor oferta posible, que nuestro país pueda cumplir y nosotros esperamos que los inversores pequeños hagan un esfuerzo y entren a esta oferta.
El objetivo es obtener un nivel de participación del 60 por ciento, incluyendo a los tenedores institucionales como a los pequeños bonistas.
Para este año, la Argentina tenía previsto un crecimiento del PBI del 2,5% en el Presupuesto. Hoy hemos reestimado el crecimiento y proyectamos una mejora mayor al 5%.
Recién el miércoles (por mañana) vamos a tener los primeros números del resultado del nivel de adhesión de los inversores mayoristas. Con los movimientos que hubo en los mercados dilatamos dos días más el proceso de aceptación temprana.
La emisión de los 1.000 millones de dólares nuevos todavía está en curso. Esta emisión, lo hemos dicho muchas veces, no tiene un objetivo fiscal, sino de regreso a los mercados. Por lo tanto, si las condiciones de emisión no son aceptables para la Argentina, no vamos a realizarla.
Concebimos esta operación como una segunda opción a la de 2005, esencialmente porque los pequeños ahorristas ahora tuvieron la posibilidad de ver qué pasó entre 2005 y hoy. En este tiempo, la Argentina pudo cumplir con todas sus obligaciones. Es decir que hoy los ahorristas, analizando lo que pasó, pueden tomar una decisión mejor que la anterior. El valor del mercado de esta oferta es mayor que el de la de 2005, y mayor que lo que tienen en mano.
Los pequeños ahorristas llevan 10 años sin percibir un sólo centavo. Nosotros presentamos una oferta que creemos que es aceptable para los pequeños ahorristas y también es aceptable para la Argentina.
El 75% de los intereses que se pagaron entre 2005 y hoy corresponden al cupón del PBI.
Agencias Reuters, AFP y Télam

