- ámbito
- Edición Impresa
Lluvias tardías

En las dos últimas semanas se reanudaron las lluvias en la zona. Se trata de una noticia excelente, ya que eran sumamente necesarias. Los cultivos de verano, sin embargo, no podrán capitalizar este aporte, ya que llegan tarde para el maíz y para buena parte de la soja. En el sector ganadero, las lluvias reactivaron el crecimiento de las pasturas y permiten la siembra de verdeos y pasturas.
Parte de la soja de primera sembrada en fecha temprana con variedades de ciclo corto no podrá capitalizar las lluvias. El resto de la soja de primera perdió potencial de rinde en la sequía de enero, aunque las lluvias permiten finalizar con humedad adecuada la etapa de llenado de grano.
El maíz sufrió una severa sequía a fin de diciembre y enero, en plena floración, con lo cual parte de la superficie sembrada se perdió y se destinó al picado o al consumo de hacienda. Sólo prosperan los lotes de maíz que contaban con napa freática cercana próximos al río Quinto. Finalizó la cosecha de girasol, que se cosechó con rindes en general de entre 20 y 30 qq/ha al este de la Ruta 35, y entre 18 y 20 qq/ha en el oeste, que es la zona más arenosa.
De cara a la próxima campaña, ya hay movimiento en el mercado de arrendamientos. Los que primero eligen y arriendan son quienes siembran maní, que pueden ofrecer precios que superan las posibilidades de quienes siembran soja o maíz. Dado el fracaso de buena parte de la superficie de maíz y soja por la sequía, la competencia se centrará en los campos más productivos. Por el resto de los campos se prevé una caída en la proporción de arriendos en quintales fijos y un aumento en contratos a porcentaje o en asociación.
En el cuadro adjunto, las proyecciones 2012 son malas para el trigo debido a que los precios del mercado disponible reflejan la falta de competencia entre la exportación y la molinería, a causa de la intervención, con valores que están muy por debajo del precio de paridad de exportación. Si no hubiese intervenciones, se sembraría y se produciría más trigo.
El maíz presenta mejores proyecciones que la soja, tanto en campo propio como en campo arrendado, pero requiere mayor inversión que la soja, y se defiende menos que ésta ante situaciones de déficit hídrico. El maíz también refleja un precio de paridad de exportación más bajo a consecuencia de la intervención del Gobierno. Si bien falta mucho para la siembra, sería bueno que el área se defina con un mercado ya normalizado y sin intervenciones, lo cual permitirá invertir en tecnología y producir un mayor volumen de granos para consumir y exportar.


Dejá tu comentario