15 de septiembre 2009 - 00:00

Lo asaltaron, se defendió y mató a dos delincuentes

Un remisero fue asaltado por dos delincuentes en la localidad bonaerense de Villa Centenario, pero se resistió a las trompadas, le arrebató el arma a uno de ellos y los mató a ambos a balazos, informaron ayer fuentes policiales y judiciales.

El automovilista, de 40 años, que resultó lesionado por golpes, primero fue demorado, pero finalmente lo liberaron tras declarar ante la Justicia, que consideró que actuó en legítima defensa.

Las fuentes policiales y judiciales informaron que el hecho ocurrió en la tarde del domingo, en la esquina de Larroque y 12 de Octubre, de Villa Centenario, partido de Lomas de Zamora. Todo comenzó, cuando el remisero circulaba por esas calles, a bordo de su auto Fiat Duna color rojo, en el que iba a buscar a un pasajero para realizar un viaje. Según los investigadores, al llegar a la esquina, el hombre fue interceptado por dos delincuentes, uno de ellos armado, que iban a pie y lo amenazaron para robarle el auto.

«Fue una tentativa de robo al voleo», explicó una fuente policial. El asaltante que iba armado obligó a la víctima a descender del vehículo y en ese momento se generó un forcejeo entre ambos, y comenzaron a golpearse. En medio de la pelea, el chofer le aplicó al delincuente varios puñetazos en el rostro.

«El remisero recibió varios golpes, pero logró sacarle el arma al delincuente y luego le disparó», dijo la pesquisa. El asaltante recibió un tiro y cayó al piso prácticamente muerto, tras lo cual, también disparó contra el cómplice que sufrió una herida de bala en el pecho pero, de todos modos, huyó a la carrera.

Asustado

Según las fuentes, el remisero, asustado, se subió nuevamente a su auto y abandonó el lugar, primero hacia la agencia de remises en la vecina localidad de Parque Barón y luego a su casa. Allí, sus familiares le dijeron que fuera al hospital Gandulfo a curarse las heridas en el rostro y en el resto del cuerpo, producto de la pelea con el delincuente.

Mientras tanto, policías que patrullaban la zona observaron el cadáver del asaltante y a pocas cuadras a su cómplice herido, a quien llevaron al Gandulfo donde murió horas más tarde.

Para determinar lo ocurrido, los detectives policiales hallaron en poder del asaltante fallecido el teléfono celular del remisero, a través del cual lo identificaron y localizaron. Cuando los efectivos fueron hasta la casa del hombre en Parque Barón, hallaron el Duna rojo con el revólver 38 adentro, por lo que lo incautaron para someterlo a los peritajes de rigor.

Los familiares del hombre explicaron que había ido al hospital Gandulfo a curarse las heridas porque había sido víctima de un robo, por lo que lo encontraron finalmente en la guardia de ese centro asistencial.

En un primer momento, el remisero fue demorado y trasladado a declarar ante el fiscal de la causa, Carlos Román Bacchini.

Los voceros judiciales señalaron que, tras tomarle declaración, el fiscal Bacchini excarceló al remisero por considerar que había actuado en legítima defensa.

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